El CERLALC, respondiendo a la solicitud de los gobiernos de sus países miembros, en el sentido de liderar un trabajo a favor del fortalecimiento de los programas de bibliotecas escolares en la región, inició en el 2005 un estudio exploratorio sobre los programas nacionales de bibliotecas escolares con el fin de producir un documento de recomendaciones para incentivar el acceso y circulación de los libros y demás materiales de lectura en las instituciones educativas. Este documento será editado a comienzos del 2007. Como complemento al estudio se realizó una reunión de reflexión sobre temas básicos para el desarrollo de las bibliotecas escolares: concepto de biblioteca, la formación de los bibliotecarios, la selección de los materiales de lectura, los procesos de descentralización de los programas, la articulación entre la biblioteca escolar y los proyectos educativos. Dicha reunión contó con la participación de los países que cuentan con programas de bibliotecas escolares y con investigadores especializados.
Uno de los resultados fue el de comprender la dimensión y la importancia que tienen la disponibilidad, el acceso y la circulación de los libros y demás materiales de lectura en las instituciones educativas para contribuir de manera efectiva a la formación de los niños y jóvenes como lectores y como usuarios activos de la lengua escrita. Sin textos no hay lectores. Desafortunadamente son pocos los países que le apuestan con proyectos e inversiones significativas a la biblioteca escolar. Consideramos que es impostergable que los espacios académicos, técnicos y políticos se ocupen de este tema. Las últimas encuestas sobre lectura, aplicadas en varios países de la región, han demostrado que el acceso al libro es factor determinante para la formación de poblaciones lectoras.
Los expertos que participan en esta revista nos aportan una reflexión tanto desde la teoría, como desde la experiencia y la práctica del día a día en la escuela o en los ministerios. Los artículos aquí publicados abordan temas que son fundamentales a la hora de pensar en la formación de los niños y jóvenes como lectores desde la institución educativa: la concepción de la lectura y la escritura como prácticas sociales y culturales y la necesidad de que la escuela abra sus puertas a los usos de los diversos textos existentes hoy en día; sea consciente de la urgente necesidad de generar relaciones entre la escuela y la comunidad para que ésta pueda cumplir con su objetivo social, de asumir la formación de los bibliotecarios en asocio con los docentes, para lograr así una creación conjunta del proyecto pedagógico y de generar procesos participativos y descentralizados en la selección de los materiales para poder responder a la realidad de los lectores y fortalecer la diversidad cultural.
Esperamos que este número de Pensar el libro se convierta en un material útil para la reflexión, la discusión y el estudio por parte de todos aquellos interesados en fomentar el uso y la circulación de los textos: docentes, bibliotecarios, gestores de políticas educativas y de políticas del libro y la lectura, investigadores y estudiantes. |