Programa Iberoamericano de Cooperación de Bibliotecas Públicas PicBip
Correo de Bibliotecas Públicas Iberoamericanas Enero 2006 / Mayo 2006| boletín informativo nº 19
 

PERFILES
- Clara Budnik
- La Biblioteca de Santiago
-
Los 7 retos de la biblioteca de hoy

HUELLAS
- España
Inauguración de Bibliometro, una iniciativa conjunta del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid

 

Chile
Clara Budnik

Desde el viernes 10 de marzo, Clara Budnik ya no encabeza la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM). Seguramente ese día Clara cerró un ciclo de su vida. Pero también cierra una etapa para la DIBAM, y muy especialmente para las Bibliotecas Públicas chilenas.

En 1993, cuando asumió el cargo de Subdirectora de Bibliotecas Públicas de la DIBAM, recibió un sistema de bibliotecas creado por la dictadura de Augusto Pinochet, con estanterías cerradas, libros censurados, y con una mínima presencia ante sus comunidades, no obstante el esfuerzo que realizaban entonces algunos actores del sistema.

Desde su cargo, Clara inicia un cambio radical en las políticas de bibliotecas y en la estructura de su organización. Con ella las palabras claves pasan a ser “participación” y “planificación”. La Misión de la Biblioteca Pública y la Planificación Estratégica devienen en los ejes articuladores de la gestión del Sistema. Su desarrollo se orienta a la participación ciudadana, la calidad de los servicios y la modernización y a la creación de servicios novedosos e integrados, lo cual se expresará en proyectos orientados a integrar a la comunidad a la gestión de la biblioteca y a llevar el libro y la lectura más allá de sus espacios físicos.

Quizás como un homenaje a su labor, en el año 2000 es nombrada Directora de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. Entonces su interés se amplía a la gestión de otros espacios del patrimonio y la cultura, los cuales, sin excepción, cuentan con su apoyo e iniciativa. Producto de su trabajo, la DIBAM recibe en el 2005 el “Premio Anual de Excelencia Institucional”, otorgado a las instituciones del Estado que demuestran una alta eficiencia en sus servicios.

Dentro de sus múltiples responsabilidades, Clara no olvida a las Bibliotecas Públicas. Ejemplos de su gestión –como Subdirectora de Bibliotecas Publicas y como Directora de la DIBAM– son los distintos servicios móviles hoy existentes, desde los bibliobuses hasta las cajas viajeras; el Rincón Docente; el Rincón Infantil; los Bibliometros y los distintos puntos de préstamos que hoy se han desarrollado; el Casero del Libro; el proyecto “Un libro para Sanarme”. La lista sería larga si tomamos en cuenta que en cada región de Chile las bibliotecas desarrollan también proyectos específicos, acordes con sus realidades y posibilidades. Todos apuestan a ampliar la cobertura de los servicios de la biblioteca, buscan llegar a los segmentos aislados, carenciados y/o vulnerables de la población.

Dentro de este proceso, mención especial merecen los proyectos “Mecanismos de Gestión Participativa”, “BiblioRedes” y la Biblioteca de Santiago. El primero busca integrar a la comunidad a la gestión cultural de la biblioteca, a través de mecanismos pertinentes, eficientes y evaluables. El segundo, lleva a 378 bibliotecas del país a la era digital y a los servicios propios de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación. El tercero aporta a la Región Metropolitana una gran Biblioteca Pública, que da respuesta a las demandas de lectura de la capital del país y se constituye en un referente de calidad de servicios, gestión e infraestructura.

Todos estos proyectos, acciones, políticas e iniciativas, en general exitosas desde la perspectiva de sus beneficiarios, los usuarios de las bibliotecas, tienen cada una su propia historia. Y en ellas se encuentra la impronta de Clara y de quienes la apoyaron.

El saldo de los doce años de trabajo de Clara en función del desarrollo de las Bibliotecas Públicas de Chile deja a quienes la suceden una vara muy alta. Los resultados de su gestión se encuentran hoy por doquier a lo largo del país. También la Biblioteca Nacional, los museos y los archivos, cuentan con su aporte y respaldo.

Clara hoy asume nuevos desafíos, aunque sospechamos que seguirá enamorada de las Bibliotecas Públicas y que contaremos con sus ideas y apoyo, cada vez que se lo pidamos.

Más información
Ricardo López
Subdirector Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos
Subdirección de Bibliotecas Públicas
Santiago, Chile
Tél.: (56-2) 6742400 - 6742434.

 
 

La Biblioteca de Santiago

¿Qué es la biblioteca de Santiago?


La Biblioteca de Santiago es una repuesta a las exigencias de una ciudad de más de seis millones de habitantes, que día a día demandan mayor acceso a la lectura y la información. A ella tienen acceso la totalidad de la población de la Región Metropolitana, por la variedad de sus servicios y por la cercanía a una amplia red de transportes.

Desde su inauguración, el 11 de noviembre del 2005, ofrece nuevas modalidades de atención y servicios innovadores: un amplio horario de atención, extendido a los fines de semana; servicios de referencia digital, colecciones audiovisuales, servicios de novedades; salas con colecciones infantiles, juveniles, de referencia, general, literatura y para mayores de 18 años; salas de computación equipadas para capacitar en las nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs); acceso integral para discapacitados a todos sus servicios; salas de conferencias, auditórium multifuncional; sala de exposiciones; programas permanentes de fomento de la lectura y extensión.

En su primer mes de apertura al público, la Biblioteca atendió aproximadamente 100.000 personas, inscribió casi 5.000 socios (53% de hombres y 47% de mujeres) y realizó 10.000 préstamos a domicilio. Además a las actividades de índole cultural asistieron aproximadamente 15.000 personas.

La Biblioteca de Santiago espera asumir los desafíos de Chile en el siglo XXI y promover un nuevo concepto para las bibliotecas públicas, entendidas como un espacio de participación ciudadana, de acceso democrático y amable a la lectura, que a su vez potencie tanto el desarrollo de manifestaciones culturales como la formación de redes activas. En ella, el visitante puede moverse libremente por las salas, terrazas y cafés para leer de la manera y en el lugar que desee.

¿Cómo es el espacio arquitectónico de la Biblioteca de Santiago?

El edificio fue construido entre 1928 y 1945. Hasta el año 2000 perteneció a la Dirección de Aprovisionamiento del Estado (DAE) y funcionó como bodega. En el 2001 su fachada fue declarada Monumento Histórico. Fue entregado a la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos para su remodelación. La cercanía de este edificio con otros espacios de similar carácter como museos, parques, centros culturales y estudiantiles, contribuye a la revitalización del sector poniente de la ciudad de Chile, siendo un renovado polo de desarrollo urbano.

¿Cuáles son los espacios que la conforman y los servicios que ofrece?


En sus 22 mil mts2 la Biblioteca de Santiago ofrece a sus visitantes 7 salas con estanterías abiertas para consulta de libros, revistas y diarios; computadores con acceso a Internet gratuito; equipamiento para disfrutar de películas, documentales y cds de música; espacios destinados para estudio, lectura y capacitación tecnológica; máquinas de autopréstamo de libros; atención a discapacitados; salas multiuso para talleres artísticos; exposiciones; auditorios para conferencias, seminarios y ciclos de cine; espectáculos de danza y teatro al aire libre; terrazas, café y restaurante, entre muchos otros servicios.

Sus 7 salas de lectura ofrecen atracciones para diversos segmentos:
Sala infantil: Orientada a pequeños de 0 a 7 años, cuenta con juegos y mobiliario diseñado para motivar la imaginación y la entretención a través de la lectura. Dispone de espacios para desarrollar diversas actividades tales como “La hora del cuento” o teatro infantil, guaguateca, además de mudador y baños adecuados para niños.

Sala juvenil: Para público de 8 a 16 años, ofrece un espacio informal para la lectura con alternativas para desarrollar talleres literarios, teatro, Internet, juegos de rol, comics y más.

Sala +18: Servicio para adultos con mayoría de edad, como su nombre lo indica, con variadas colecciones de libros, revistas, comics y películas de contenidos sensible para los menores.

Sala de Novedades:
Los títulos y revistas más recientes en el mercado, junto con los diarios de la semana, están también disponibles en la Biblioteca de Santiago.

Sala de Prensa y Referencia: Todos los diarios y revistas publicados en el país se encuentran aquí, además de prensa internacional, diccionarios y enciclopedias, mapas y atlas.

Sala de Literatura: Ofrece novelas, cuentos y poesía de destacados autores nacionales y extranjeros.

Salas de Colecciones Generales:
Contiene las colecciones en diferentes soportes (libros, cds, dvds) de los más diversos temas: arte, lingüística, filosofía, religión, informática, ciencias exactas, historia y geografía, entre otros.

Salas de Estudio

Están ubicadas en el 3er piso de la Biblioteca y permiten contar con un espacio más tranquilo, donde los usuarios pueden estudiar o mantener reuniones de trabajo.

Salas de Audio y Video

Estas se ubican en el segundo y tercer piso de la Biblioteca, en ellas existen pantallas de plasma donde los usuarios pueden elegir más de 300 DVD y verlos cómodamente.

Tecnología y servicios para discapacitados

Todas las salas de la biblioteca cuentan con computadores con acceso a Internet y colecciones digitales, además de libros hablados, libros XL y en Braille para discapacitados visuales, e infraestructura para discapacitados físicos.

Cada sala posee pantallas de plasma para informar al visitante sobre actividades que se realizan dentro de la Biblioteca, espacios para escuchar cds de música, ver dvd o sentarse cómodamente a leer.

¿Quiénes asisten a la Biblioteca?

El perfil de los usuarios inscritos (socios) está representado por un 60,28% de público escolar en sus diferentes niveles de escolaridad, sin embargo es interesante el 39,72% que refleja aquel público no escolar, representado en este caso por las dueñas de casa, tercera edad, empleados, profesionales y no profesionales; lo que representaría un cambio considerable en la tipología de usuarios del sistema de bibliotecas públicas, más aún si consideramos que este mes podría considerarse que no existe una fuerte carga en los escolares y que las colecciones de la biblioteca están destinadas a un nivel de lectura recreativa. Así mismo por grupos etareos podríamos inferir que un 57,77% de usuarios corresponde al comprendido entre los rangos de 20 a 60 años, contrastado con el 34,53% de menores de 18 años y 6,76% correspondiente a la tercera edad.

¿Cuál es la relación de la Biblioteca de Santiago con el programa BiblioRedes?

La Biblioteca cuenta con tres laboratorios de capacitación y 160 computadores de acceso gratuito a Internet, gracias al aporte de la Fundación Bill and Melinda Gates, a través del Proyecto BiblioRedes. La implementación de este proyecto en la Biblioteca tiene como objetivos:

  • Constituir a la Biblioteca de Santiago en el principal centro de acceso a las tecnologías de la información y comunicación (TIC’s) del país.
  • Implementar una plataforma tecnológica de acceso público en la Biblioteca de Santiago.
  • Constituirse en el modelo de operación de los servicios que BiblioRedes brinda a la comunidad.
  • Aumentar capacidad y posibilidad de acceso y capacitación en las TIC’s para la comunidad.
  • Democratizar acceso a las TIC’s en especial, a los sectores de más bajos recursos.
  • Implementar múltiples servicios tecnológicos en la Biblioteca Regional de Santiago, tales como: Acceso libre a computadores e Internet, capacitación en TIC´s. y referencia Digital.

Más información
Marcela Valdés
Coordinadora General
Biblioteca de Santiago
Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos
Matucana 151. Santiago - Chile
Tel: 3282004

 
 

República Dominicana

En esta edición del boletín "Correo de Bibliotecas Públicas Iberoamericanas", Juan Freddy Armando quiere compartir con ustedes el artículo titulado “Los 7 retos de la biblioteca de hoy”


Juan Freddy Armando
Aunque profesionalmente se dedica a la publicidad, diseño, diagramación e impresión de libros; el actual Director de la Biblioteca de República Dominicana, Juan Freddy Armando, es poeta y cuentista desde los trece años de edad. De igual manera, se considera un voraz lector de los clásicos, sin descuidar la literatura moderna. Como lector, tiene tres placeres con el texto: “el de cuando se le ocurre la idea, el de escribirlo y el de cuando un lector le hace saber que lo transportó al país emocional de donde lo trajo”.

“Los 7 retos de la biblioteca de hoy”

El modelo de lo que fue la Escuela de los Misterios de los faraones y su papiroteca, la biblioteca de Ur, sepultada entre las piedras de esa antigua metrópoli, Biblioteca de Alejandría, el Liceo de Sócrates o la Academia de Platón y Aristóteles, son ejemplo de lo que debería ser una biblioteca en este siglo que vivimos.

Esas cuatro grandes colecciones de conocimiento escrito fueron también grandes centros de actividades y discusiones que desarrollaron el saber.
Con las discusiones entre los grandes sacerdotes y sabios de Tebas y Tel El Amarna. Las observaciones de los sabios matemáticos de Media y Persia. Los grandes astrónomos de la biblioteca que fundara Alejandromagno. Los más grandes filósofos que conocemos se concentraron en el Liceo y la Academia socrático-platónico-aristotélica para debatir las enseñanzas, creando la democracia y las escuelas que inspiraron la existencia de los sistemas que posteriormente ha conocido la humanidad, en lo filosófico, religioso o político.

Algo similar nos toca a nosotros, con mayor razón que ellos, porque vivimos la época del conocimiento, el tiempo en que la gran diferencia entre los países pobres y los ricos, los avanzados y atrasados del mundo, es la educación. Y la biblioteca es una de las grandes fuentes de la educación.

En sus dos vertientes: sistemática y asistemática, pues la biblioteca sirve a las escuelas básicas, medias y universitarias con su arsenal de conocimientos, lo mismo que al autodidacta que no ha tenido oportunidad de asistir a los centros escolares, le sirve la biblioteca como su universidad informal.

Pero hoy día no basta con que una biblioteca tenga allí sus puertas abiertas, sus estantes llenos de libros modernos y antiguos, sus mesas, empleados de servicio al público, comodidades ambientales para la lectura, etc. Una biblioteca así es casi nula. Es como si los productos que hay en el mercado estuvieran simplemente en las estanterías de los establecimientos –supermercados, colmados, farmacias, tiendas de departamentos, etc.- sin promoción alguna. Serían casi nulos si no estuviesen acompañados –como están- por el arduo, planificado y sistemático trabajo de los mercadólogos y sus vendedores, la publicidad, el merchandising, la promoción en los puntos de ventas y otros recursos de la moderna comunicación persuasiva. Igualmente, esa biblioteca silenciosa y esos productos silenciosos, serían letra y presencia muerta

Los gerentes de la biblioteca de hoy están impelidos a hacer lo mismo que los mercadólogos. Han de promover su producto, que es la expansión y penetración de los más altos valores humanos: la lectura, el conocimiento, la cultura, los principios morales que tienden a una amorosa relación inter-humana, el buen gusto artístico. En suma, fortalecer el desarrollo espiritual y material de los habitantes de su entorno barrial, citadino, nacional y mundial. ¿Y cómo puede promover cada biblioteca el producto que “vende”, que es la expansión y penetración de los más altos valores de la sociedad en el espíritu de la gente?

Darse a conocer

Lo primero que necesita hacer una biblioteca moderna es dar a conocer su existencia. Para lo cual no debe quedarse callada con sus libros, viendo pasar por la calle al transeúnte que la mira y sigue indiferente o al estudiante que apenas viene a sus salones, saca los datos que necesita para aprobar una asignatura y no vuelve más.

Requiere hacer actividades en sus salones, sus alrededores, en combinación con otras instituciones, que le permitan darse a conocer, que los lectores sepan que existe esa biblioteca, y si ya lo saben, que la integren a su vida. Seminarios, tertulias, conferencias, debates, cursos, juegos, intercambios académicos y libres, espectáculos artísticos, son actividades útiles que sirven como pretextos doblemente importantes para resaltar la imagen de una biblioteca: por un lado hacen que la gente venga a participar de esos eventos. Por el otro, la promoción publicitaria que se haga, con notas de prensa, invitaciones, anuncios de radio, televisión, afiches y otros. Así, mucha gente se entera de ellas, y algunos asistirán y otros recordarán que esa biblioteca existe e irán luego a visitarla.

Recursos que atraigan

Lo segundo es estar armada de los recursos tecnológicos que la hagan atractiva. Ello significa que ha de tener más que libros. Tener recursos auditivos para ofrecer forma de entretenimiento sabio, de diversión que enseñe. ¿Por qué no pueden los jóvenes y adultos ir a una biblioteca a oír música de calidad? Ir, también, a oír libros de los grandes escritores, grabados a la manera de radioteatro, de modo que en lo que desarrollen el hábito de la lectura visual, practiquen, lo que yo llamaría lectura sonora.

Igualmente debe tener la biblioteca moderna recursos visuales donde la gente pueda ver clásicos del cine, grandes documentales, entrevistas a escritores, con médicos, ingenieros, agrónomos, músicos, pintores.

Medios de difusión propios


Lo tercero es poseer y utilizar medios de difusión. Que se dedique no sólo a acumular libros que compre o le donen. También a publicar libros, revistas, folletos, sobre todo aquellos que por no ser de interés comercial, corren el riesgo de perderse o de dificultarse que lleguen a las manos que los desean y necesitan. ¿Y por qué no puede una biblioteca tener un programa de radio o de televisión, donde difunda arte, ciencia y entretenimiento con los que motive a la gente a visitarla?

Irse a casas y barrios

Lo cuarto que se requiere es salirse de entre sus paredes. Irse al Barrio que la rodea, aplicar el principio de que “Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va adonde Mahoma”. Es decir, realizar actividades y jornadas motivadoras de la lectura, tanto en liceos, colegios, universidades, clubes, juntas de vecinos o cualquier otra institución o población meta, que considere posibles para motivarlas a visitar la biblioteca o dejarse visitar por ella, a través de competencias de lectura entre las gentes de los barrios, a los que se les presten libros, realizar brindis que atraigan a la gente y ahí, proyectarles videos, se les lean textos o se los haga oír material motivacional, que amplíe sus horizontes culturales y los motive a ver la biblioteca como algo tan entretenido como pasear por el parque o irse a un lugar de juego o deporte.

Educar con deportes y juegos

Lo quinto es dar un uso creativo a los deportes y juegos, convirtiéndolos en herramientas de difusión de conocimientos. La biblioteca debe tener salas de juego que atraigan a la gente, especialmente a los jóvenes y niños. Pero no cualquier juego, sino juegos inteligentes. Empezando por el ajedrez. Siguiendo con otros juegos en los cuales de forma entretenida puedan los visitantes conocer a los grandes filósofos, a los héroes de la vida de los pueblos, los líderes religiosos más destacados, los grandes escritores, científicos, deportistas y otras personalidades que hayan sido notables en aportar a los altos valores del desarrollo humano.

Desarrollar autogestión

Lo sexto que debe implementar la biblioteca es la autogestión. Por medio de ella, sin perjudicar a sus lectores, la convierte en un medio de obtener recursos propios, ya sea formando clubes de lectura especializados a los que se cobre una cuota por participar en ellos. También talleres de creatividad, intercambios con algunas empresas comerciales para patrocinio de sus actividades. Así mismo, otras actividades con los recursos que generen las reuniones y encuentros creativos de sus gerentes y comités de dirección colectiva.

Tener gerentes creativos

Lo séptimo es precisamente esto: la creatividad para generar ideas en sus directivos, de modo que se le busquen a la biblioteca otros roles y actividades adicionales a aquellos que la tradición y la sociedad le han destinado. Esto, siempre respetando estrictamente el espíritu y la mística que norman sus labores: manteniendo como norte la difusión y penetración de los más altos valores humanos que ya hemos mencionado.

Retos de los dominicanos

Con estas siete tareas, la biblioteca moderna mezcla el trabajo con el entretenimiento, que es la mejor manera de hacer que los hombres y mujeres, niñas y niños, se interesen en visitarla y en recomendarla a sus relacionados y asociarla a las actividades preferidas por ellos en su quehacer cotidiano e integrarla a su agenda de vida.

Quizás en muchos países del mundo, ya esto que escribo sea cosa común y corriente en sus bibliotecas, y sus poblaciones estén más que motivadas a leer y disfrutar del conocimiento y de la práctica de altos valores de conducta, pero en nuestro país, la República Dominicana, estamos en la fase inicial de esas jornadas y este escrito busca ser un paso más en esa dirección que conduce al desarrollo material y espiritual de nuestro pueblo.

Más Información:
Juan Freddy Armando
Director
Biblioteca República Dominicana
Tel.: 809686-0028, 809 686-0014
c.e.:
biblioteca_rd@yahoo.com

 
 

España
Inauguración de Bibliometro, una iniciativa conjunta del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid


El pasado 7 de septiembre, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, inauguraron el Bibliometro, una iniciativa promovida conjuntamente por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, en colaboración con Metro.

Para su creación y puesta en funcionamiento, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid han firmado un convenio específico de colaboración que establece las bases para la unificación operativa del servicio, imagen, aplicación informática y selección de títulos. Este convenio se enmarca en un acuerdo general para el desarrollo de las bibliotecas públicas y el fomento de la lectura en el municipio de Madrid que supone el paso definitivo para la creación de un futuro consorcio de bibliotecas públicas en Madrid, así como en el Plan de Fomento de la Lectura de la Comunidad de Madrid.

El Bibliometro nace como un servicio complementario a los ofrecidos por los sistemas de bibliotecas públicas. Está concebido, precisamente, como un canal de comunicación con las bibliotecas públicas de Madrid, con el objetivo de fomentar no solo el hábito lector de la población, sino también el uso de las bibliotecas. Para ello, desde cada módulo se ofrece información sobre la ubicación y horario de todas las bibliotecas públicas de Madrid.

El nuevo sistema de préstamo gratuito, que se implantará hasta final de año en ocho estaciones del suburbano de Madrid, se inauguró con la puesta en marcha de los cuatro primeros módulos en Nuevos Ministerios, Canal, Aluche y Moncloa. El servicio estará a disposición de los más de dos millones de ciudadanos que diariamente utilizan el Metro y, en general, de los más de 600 millones de usuarios anuales.

La selección de estas estaciones responde a una serie de criterios entre los que se destaca la alta afluencia de viajeros, la correspondencia con más líneas o intercambiadores de transporte, la amplitud de los andenes para la implantación de las instalaciones de Bibliometro y la disponibilidad de ascensor para acceso de minusválidos y reposición de libros.

Cada uno de los módulos incorpora dos mostradores de atención al público, dos pantallas táctiles y buzones en el exterior y tiene capacidad para almacenar tres mil libros.

El acceso es libre y gratuito para todos los ciudadanos. Los usuarios de Metro que posean carné de bibliotecas públicas, tanto del Ayuntamiento como de la Comunidad de Madrid, podrán acceder al servicio a través del mismo. En el caso de que no se disponga de carné, se expedirá el de Bibliometro en cualquiera de los módulos en servicio, gratuitamente y en el acto, previa presentación de DNI, pasaporte, tarjeta de residencia u otro documento oficial.

El horario de apertura al público es de lunes a viernes, de 14 a 20 h. El plazo de préstamo es de 15 días, renovable por otro período del mismo tiempo.

La selección de los fondos ha sido realizada por un grupo de trabajo integrado por representantes del Gremio de Libreros de Madrid, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, la Casa de América, el Centro de Poesía José Hierro y la colaboración del escritor Luis Mateo Díez y el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Santos Sanz Villanueva. En cuanto a los contenidos, la oferta de Bibliometro comprende un 80% de títulos de narrativa, 15% de poesía y un 3% de teatro.

Fuente:
Javier Monzón Piñeiro
Departamento de Prensa
Concejalía de las Artes
Ayuntamiento de Madrid
Tel. 91 480 48 00