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PERFILES
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Clara Budnik
- La Biblioteca de Santiago
- Los 7 retos de la biblioteca de hoy
HUELLAS
- España
Inauguración de Bibliometro, una iniciativa conjunta del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid
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Chile
Clara
Budnik
Desde
el viernes 10 de marzo, Clara Budnik ya no encabeza la Dirección
de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM). Seguramente ese día
Clara cerró un ciclo de su vida. Pero también cierra
una etapa para la DIBAM, y muy especialmente para las Bibliotecas
Públicas chilenas.
En 1993, cuando asumió el cargo de Subdirectora de Bibliotecas
Públicas de la DIBAM, recibió un sistema de bibliotecas
creado por la dictadura de Augusto Pinochet, con estanterías
cerradas, libros censurados, y con una mínima presencia ante
sus comunidades, no obstante el esfuerzo que realizaban entonces
algunos actores del sistema.
Desde su cargo, Clara inicia un cambio radical en las políticas
de bibliotecas y en la estructura de su organización. Con
ella las palabras claves pasan a ser “participación”
y “planificación”. La Misión de la Biblioteca
Pública y la Planificación Estratégica devienen
en los ejes articuladores de la gestión del Sistema. Su desarrollo
se orienta a la participación ciudadana, la calidad de los
servicios y la modernización y a la creación de servicios
novedosos e integrados, lo cual se expresará en proyectos
orientados a integrar a la comunidad a la gestión de la biblioteca
y a llevar el libro y la lectura más allá de sus espacios
físicos.
Quizás como un homenaje a su labor, en el año 2000
es nombrada Directora de la Dirección de Bibliotecas, Archivos
y Museos. Entonces su interés se amplía a la gestión
de otros espacios del patrimonio y la cultura, los cuales, sin excepción,
cuentan con su apoyo e iniciativa. Producto de su trabajo, la DIBAM
recibe en el 2005 el “Premio Anual de Excelencia Institucional”,
otorgado a las instituciones del Estado que demuestran una alta
eficiencia en sus servicios.
Dentro de sus múltiples responsabilidades, Clara no olvida
a las Bibliotecas Públicas. Ejemplos de su gestión
–como Subdirectora de Bibliotecas Publicas y como Directora
de la DIBAM– son los distintos servicios móviles hoy
existentes, desde los bibliobuses hasta las cajas viajeras; el Rincón
Docente; el Rincón Infantil; los Bibliometros y los distintos
puntos de préstamos que hoy se han desarrollado; el Casero
del Libro; el proyecto “Un libro para Sanarme”. La lista
sería larga si tomamos en cuenta que en cada región
de Chile las bibliotecas desarrollan también proyectos específicos,
acordes con sus realidades y posibilidades. Todos apuestan a ampliar
la cobertura de los servicios de la biblioteca, buscan llegar a
los segmentos aislados, carenciados y/o vulnerables de la población.
Dentro de este proceso, mención especial merecen los proyectos
“Mecanismos de Gestión Participativa”, “BiblioRedes”
y la Biblioteca de Santiago. El primero busca integrar a la comunidad
a la gestión cultural de la biblioteca, a través de
mecanismos pertinentes, eficientes y evaluables. El segundo, lleva
a 378 bibliotecas del país a la era digital y a los servicios
propios de las Nuevas Tecnologías de la Información
y la Comunicación. El tercero aporta a la Región Metropolitana
una gran Biblioteca Pública, que da respuesta a las demandas
de lectura de la capital del país y se constituye en un referente
de calidad de servicios, gestión e infraestructura.
Todos estos proyectos, acciones, políticas e iniciativas,
en general exitosas desde la perspectiva de sus beneficiarios, los
usuarios de las bibliotecas, tienen cada una su propia historia.
Y en ellas se encuentra la impronta de Clara y de quienes la apoyaron.
El saldo de los doce años de trabajo de Clara en función
del desarrollo de las Bibliotecas Públicas de Chile deja
a quienes la suceden una vara muy alta. Los resultados de su gestión
se encuentran hoy por doquier a lo largo del país. También
la Biblioteca Nacional, los museos y los archivos, cuentan con su
aporte y respaldo.
Clara hoy asume nuevos desafíos, aunque sospechamos que seguirá
enamorada de las Bibliotecas Públicas y que contaremos con
sus ideas y apoyo, cada vez que se lo pidamos.
Más información
Ricardo López
Subdirector Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos
Subdirección de Bibliotecas Públicas
Santiago, Chile
Tél.: (56-2) 6742400 - 6742434.
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La
Biblioteca de Santiago
¿Qué es la biblioteca de Santiago?
La Biblioteca de Santiago es una repuesta a las exigencias de una
ciudad de más de seis millones de habitantes, que día
a día demandan mayor acceso a la lectura y la información.
A ella tienen acceso la totalidad de la población de la Región
Metropolitana, por la variedad de sus servicios y por la cercanía
a una amplia red de transportes.
Desde su inauguración, el 11 de noviembre del 2005, ofrece
nuevas modalidades de atención y servicios innovadores: un
amplio horario de atención, extendido a los fines de semana;
servicios de referencia digital, colecciones audiovisuales, servicios
de novedades; salas con colecciones infantiles, juveniles, de referencia,
general, literatura y para mayores de 18 años; salas de computación
equipadas para capacitar en las nuevas tecnologías de información
y comunicación (TICs); acceso integral para discapacitados
a todos sus servicios; salas de conferencias, auditórium
multifuncional; sala de exposiciones; programas permanentes de fomento
de la lectura y extensión.
En su primer mes de apertura al público, la Biblioteca atendió
aproximadamente 100.000 personas, inscribió casi 5.000 socios
(53% de hombres y 47% de mujeres) y realizó 10.000 préstamos
a domicilio. Además a las actividades de índole cultural
asistieron aproximadamente 15.000 personas.
La Biblioteca de Santiago espera asumir los desafíos de Chile
en el siglo XXI y promover un nuevo concepto para las bibliotecas
públicas, entendidas como un espacio de participación
ciudadana, de acceso democrático y amable a la lectura, que
a su vez potencie tanto el desarrollo de manifestaciones culturales
como la formación de redes activas. En ella, el visitante
puede moverse libremente por las salas, terrazas y cafés
para leer de la manera y en el lugar que desee.
¿Cómo es el espacio arquitectónico de la
Biblioteca de Santiago?
El edificio fue construido entre 1928 y 1945. Hasta el año
2000 perteneció a la Dirección de Aprovisionamiento
del Estado (DAE) y funcionó como bodega. En el 2001 su fachada
fue declarada Monumento Histórico. Fue entregado a la Dirección
de Bibliotecas, Archivos y Museos para su remodelación. La
cercanía de este edificio con otros espacios de similar carácter
como museos, parques, centros culturales y estudiantiles, contribuye
a la revitalización del sector poniente de la ciudad de Chile,
siendo un renovado polo de desarrollo urbano.
¿Cuáles son los espacios que la conforman y los
servicios que ofrece?
En sus 22 mil mts2 la Biblioteca de Santiago ofrece a sus visitantes
7 salas con estanterías abiertas para consulta de libros,
revistas y diarios; computadores con acceso a Internet gratuito;
equipamiento para disfrutar de películas, documentales y
cds de música; espacios destinados para estudio, lectura
y capacitación tecnológica; máquinas de autopréstamo
de libros; atención a discapacitados; salas multiuso para
talleres artísticos; exposiciones; auditorios para conferencias,
seminarios y ciclos de cine; espectáculos de danza y teatro
al aire libre; terrazas, café y restaurante, entre muchos
otros servicios.
Sus 7 salas de lectura ofrecen atracciones para diversos segmentos:
Sala infantil: Orientada a pequeños de 0 a 7 años,
cuenta con juegos y mobiliario diseñado para motivar la imaginación
y la entretención a través de la lectura. Dispone
de espacios para desarrollar diversas actividades tales como “La
hora del cuento” o teatro infantil, guaguateca, además
de mudador y baños adecuados para niños.
Sala juvenil: Para público de 8
a 16 años, ofrece un espacio informal para la lectura con
alternativas para desarrollar talleres literarios, teatro, Internet,
juegos de rol, comics y más.
Sala +18: Servicio para
adultos con mayoría de edad, como su nombre lo indica, con
variadas colecciones de libros, revistas, comics y películas
de contenidos sensible para los menores.
Sala de Novedades: Los títulos y revistas más
recientes en el mercado, junto con los diarios de la semana, están
también disponibles en la Biblioteca de Santiago.
Sala de Prensa y Referencia: Todos los
diarios y revistas publicados en el país se encuentran aquí,
además de prensa internacional, diccionarios y enciclopedias,
mapas y atlas.
Sala de Literatura: Ofrece novelas,
cuentos y poesía de destacados autores nacionales y extranjeros.
Salas de Colecciones Generales: Contiene las colecciones
en diferentes soportes (libros, cds, dvds) de los más diversos
temas: arte, lingüística, filosofía, religión,
informática, ciencias exactas, historia y geografía,
entre otros.
Salas de Estudio
Están ubicadas en el 3er piso de la Biblioteca y permiten
contar con un espacio más tranquilo, donde los usuarios pueden
estudiar o mantener reuniones de trabajo.
Salas de Audio y Video
Estas se ubican en el segundo y tercer piso de la Biblioteca, en
ellas existen pantallas de plasma donde los usuarios pueden elegir
más de 300 DVD y verlos cómodamente.
Tecnología y servicios para discapacitados
Todas las salas de la biblioteca cuentan con computadores con acceso
a Internet y colecciones digitales, además de libros hablados,
libros XL y en Braille para discapacitados visuales, e infraestructura
para discapacitados físicos.
Cada sala posee pantallas de plasma para informar al visitante sobre
actividades que se realizan dentro de la Biblioteca, espacios para
escuchar cds de música, ver dvd o sentarse cómodamente
a leer.
¿Quiénes asisten a la Biblioteca?
El perfil de los usuarios inscritos (socios) está representado
por un 60,28% de público escolar en sus diferentes niveles
de escolaridad, sin embargo es interesante el 39,72% que refleja
aquel público no escolar, representado en este caso por las
dueñas de casa, tercera edad, empleados, profesionales y
no profesionales; lo que representaría un cambio considerable
en la tipología de usuarios del sistema de bibliotecas públicas,
más aún si consideramos que este mes podría
considerarse que no existe una fuerte carga en los escolares y que
las colecciones de la biblioteca están destinadas a un nivel
de lectura recreativa. Así mismo por grupos etareos podríamos
inferir que un 57,77% de usuarios corresponde al comprendido entre
los rangos de 20 a 60 años, contrastado con el 34,53% de
menores de 18 años y 6,76% correspondiente a la tercera edad.
¿Cuál es la relación de la Biblioteca de
Santiago con el programa BiblioRedes?
La Biblioteca cuenta con tres laboratorios de capacitación
y 160 computadores de acceso gratuito a Internet, gracias al aporte
de la Fundación Bill and Melinda Gates, a través del
Proyecto BiblioRedes. La implementación de este proyecto
en la Biblioteca tiene como objetivos:
- Constituir a la Biblioteca de Santiago en el principal centro
de acceso a las tecnologías de la información y comunicación
(TIC’s) del país.
- Implementar una plataforma tecnológica de acceso público
en la Biblioteca de Santiago.
- Constituirse en el modelo de operación de los servicios
que BiblioRedes brinda a la comunidad.
- Aumentar capacidad y posibilidad de acceso y capacitación
en las TIC’s para la comunidad.
- Democratizar acceso a las TIC’s en especial, a los sectores
de más bajos recursos.
- Implementar múltiples servicios tecnológicos en
la Biblioteca Regional de Santiago, tales como: Acceso libre a computadores
e Internet, capacitación en TIC´s. y referencia Digital.
Más
información
Marcela Valdés
Coordinadora General
Biblioteca de Santiago
Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos
Matucana 151. Santiago - Chile
Tel: 3282004
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República
Dominicana
En esta edición del boletín "Correo de Bibliotecas Públicas Iberoamericanas", Juan Freddy Armando quiere compartir con ustedes el artículo titulado “Los 7 retos de la biblioteca de hoy”
Juan Freddy Armando
Aunque profesionalmente se dedica a la publicidad, diseño,
diagramación e impresión de libros; el actual Director
de la Biblioteca de República Dominicana, Juan Freddy Armando,
es poeta y cuentista desde los trece años de edad. De igual
manera, se considera un voraz lector de los clásicos, sin
descuidar la literatura moderna. Como lector, tiene tres placeres
con el texto: “el de cuando se le ocurre la idea, el de escribirlo
y el de cuando un lector le hace saber que lo transportó
al país emocional de donde lo trajo”.
“Los
7 retos de la biblioteca de hoy”
El
modelo de lo que fue la Escuela de los Misterios de los faraones
y su papiroteca, la biblioteca de Ur, sepultada entre las piedras
de esa antigua metrópoli, Biblioteca de Alejandría,
el Liceo de Sócrates o la Academia de Platón y Aristóteles,
son ejemplo de lo que debería ser una biblioteca en este
siglo que vivimos.
Esas cuatro grandes colecciones de conocimiento escrito fueron también
grandes centros de actividades y discusiones que desarrollaron el
saber.
Con las discusiones entre los grandes sacerdotes y sabios de Tebas
y Tel El Amarna. Las observaciones de los sabios matemáticos
de Media y Persia. Los grandes astrónomos de la biblioteca
que fundara Alejandromagno. Los más grandes filósofos
que conocemos se concentraron en el Liceo y la Academia socrático-platónico-aristotélica
para debatir las enseñanzas, creando la democracia y las
escuelas que inspiraron la existencia de los sistemas que posteriormente
ha conocido la humanidad, en lo filosófico, religioso o político.
Algo similar nos toca a nosotros, con mayor razón que ellos,
porque vivimos la época del conocimiento, el tiempo en que
la gran diferencia entre los países pobres y los ricos, los
avanzados y atrasados del mundo, es la educación. Y la biblioteca
es una de las grandes fuentes de la educación.
En sus dos vertientes: sistemática y asistemática,
pues la biblioteca sirve a las escuelas básicas, medias y
universitarias con su arsenal de conocimientos, lo mismo que al
autodidacta que no ha tenido oportunidad de asistir a los centros
escolares, le sirve la biblioteca como su universidad informal.
Pero hoy día no basta con que una biblioteca tenga allí
sus puertas abiertas, sus estantes llenos de libros modernos y antiguos,
sus mesas, empleados de servicio al público, comodidades
ambientales para la lectura, etc. Una biblioteca así es casi
nula. Es como si los productos que hay en el mercado estuvieran
simplemente en las estanterías de los establecimientos –supermercados,
colmados, farmacias, tiendas de departamentos, etc.- sin promoción
alguna. Serían casi nulos si no estuviesen acompañados
–como están- por el arduo, planificado y sistemático
trabajo de los mercadólogos y sus vendedores, la publicidad,
el merchandising, la promoción en los puntos de ventas y
otros recursos de la moderna comunicación persuasiva. Igualmente,
esa biblioteca silenciosa y esos productos silenciosos, serían
letra y presencia muerta
Los gerentes de la biblioteca de hoy están impelidos a hacer
lo mismo que los mercadólogos. Han de promover su producto,
que es la expansión y penetración de los más
altos valores humanos: la lectura, el conocimiento, la cultura,
los principios morales que tienden a una amorosa relación
inter-humana, el buen gusto artístico. En suma, fortalecer
el desarrollo espiritual y material de los habitantes de su entorno
barrial, citadino, nacional y mundial. ¿Y cómo puede
promover cada biblioteca el producto que “vende”, que
es la expansión y penetración de los más altos
valores de la sociedad en el espíritu de la gente?
Darse a conocer
Lo primero que necesita hacer una biblioteca moderna es dar a conocer
su existencia. Para lo cual no debe quedarse callada con sus libros,
viendo pasar por la calle al transeúnte que la mira y sigue
indiferente o al estudiante que apenas viene a sus salones, saca
los datos que necesita para aprobar una asignatura y no vuelve más.
Requiere hacer actividades en sus salones, sus alrededores, en combinación
con otras instituciones, que le permitan darse a conocer, que los
lectores sepan que existe esa biblioteca, y si ya lo saben, que
la integren a su vida. Seminarios, tertulias, conferencias, debates,
cursos, juegos, intercambios académicos y libres, espectáculos
artísticos, son actividades útiles que sirven como
pretextos doblemente importantes para resaltar la imagen de una
biblioteca: por un lado hacen que la gente venga a participar de
esos eventos. Por el otro, la promoción publicitaria que
se haga, con notas de prensa, invitaciones, anuncios de radio, televisión,
afiches y otros. Así, mucha gente se entera de ellas, y algunos
asistirán y otros recordarán que esa biblioteca existe
e irán luego a visitarla.
Recursos que atraigan
Lo segundo es estar armada de los recursos tecnológicos que
la hagan atractiva. Ello significa que ha de tener más que
libros. Tener recursos auditivos para ofrecer forma de entretenimiento
sabio, de diversión que enseñe. ¿Por qué
no pueden los jóvenes y adultos ir a una biblioteca a oír
música de calidad? Ir, también, a oír libros
de los grandes escritores, grabados a la manera de radioteatro,
de modo que en lo que desarrollen el hábito de la lectura
visual, practiquen, lo que yo llamaría lectura sonora.
Igualmente debe tener la biblioteca moderna recursos visuales donde
la gente pueda ver clásicos del cine, grandes documentales,
entrevistas a escritores, con médicos, ingenieros, agrónomos,
músicos, pintores.
Medios de difusión propios
Lo tercero es poseer y utilizar medios de difusión. Que se
dedique no sólo a acumular libros que compre o le donen.
También a publicar libros, revistas, folletos, sobre todo
aquellos que por no ser de interés comercial, corren el riesgo
de perderse o de dificultarse que lleguen a las manos que los desean
y necesitan. ¿Y por qué no puede una biblioteca tener
un programa de radio o de televisión, donde difunda arte,
ciencia y entretenimiento con los que motive a la gente a visitarla?
Irse a casas y barrios
Lo cuarto que se requiere es salirse de entre sus paredes. Irse
al Barrio que la rodea, aplicar el principio de que “Si Mahoma
no va a la montaña, la montaña va adonde Mahoma”.
Es decir, realizar actividades y jornadas motivadoras de la lectura,
tanto en liceos, colegios, universidades, clubes, juntas de vecinos
o cualquier otra institución o población meta, que
considere posibles para motivarlas a visitar la biblioteca o dejarse
visitar por ella, a través de competencias de lectura entre
las gentes de los barrios, a los que se les presten libros, realizar
brindis que atraigan a la gente y ahí, proyectarles videos,
se les lean textos o se los haga oír material motivacional,
que amplíe sus horizontes culturales y los motive a ver la
biblioteca como algo tan entretenido como pasear por el parque o
irse a un lugar de juego o deporte.
Educar con deportes y juegos
Lo quinto es dar un uso creativo a los deportes y juegos, convirtiéndolos
en herramientas de difusión de conocimientos. La biblioteca
debe tener salas de juego que atraigan a la gente, especialmente
a los jóvenes y niños. Pero no cualquier juego, sino
juegos inteligentes. Empezando por el ajedrez. Siguiendo con otros
juegos en los cuales de forma entretenida puedan los visitantes
conocer a los grandes filósofos, a los héroes de la
vida de los pueblos, los líderes religiosos más destacados,
los grandes escritores, científicos, deportistas y otras
personalidades que hayan sido notables en aportar a los altos valores
del desarrollo humano.
Desarrollar autogestión
Lo sexto que debe implementar la biblioteca es la autogestión.
Por medio de ella, sin perjudicar a sus lectores, la convierte en
un medio de obtener recursos propios, ya sea formando clubes de
lectura especializados a los que se cobre una cuota por participar
en ellos. También talleres de creatividad, intercambios con
algunas empresas comerciales para patrocinio de sus actividades.
Así mismo, otras actividades con los recursos que generen
las reuniones y encuentros creativos de sus gerentes y comités
de dirección colectiva.
Tener gerentes creativos
Lo séptimo es precisamente esto: la creatividad para generar
ideas en sus directivos, de modo que se le busquen a la biblioteca
otros roles y actividades adicionales a aquellos que la tradición
y la sociedad le han destinado. Esto, siempre respetando estrictamente
el espíritu y la mística que norman sus labores: manteniendo
como norte la difusión y penetración de los más
altos valores humanos que ya hemos mencionado.
Retos de los dominicanos
Con estas siete tareas, la biblioteca moderna mezcla el trabajo
con el entretenimiento, que es la mejor manera de hacer que los
hombres y mujeres, niñas y niños, se interesen en
visitarla y en recomendarla a sus relacionados y asociarla a las
actividades preferidas por ellos en su quehacer cotidiano e integrarla
a su agenda de vida.
Quizás en muchos países del mundo, ya esto que escribo
sea cosa común y corriente en sus bibliotecas, y sus poblaciones
estén más que motivadas a leer y disfrutar del conocimiento
y de la práctica de altos valores de conducta, pero en nuestro
país, la República Dominicana, estamos en la fase
inicial de esas jornadas y este escrito busca ser un paso más
en esa dirección que conduce al desarrollo material y espiritual
de nuestro pueblo.
Más Información:
Juan Freddy Armando
Director
Biblioteca República Dominicana
Tel.: 809686-0028, 809 686-0014
c.e.: biblioteca_rd@yahoo.com
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España
Inauguración de Bibliometro, una iniciativa conjunta del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid
El pasado 7 de septiembre, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, inauguraron el Bibliometro, una iniciativa promovida conjuntamente por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, en colaboración con Metro.
Para su creación y puesta en funcionamiento, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid han firmado un convenio específico de colaboración que establece las bases para la unificación operativa del servicio, imagen, aplicación informática y selección de títulos. Este convenio se enmarca en un acuerdo general para el desarrollo de las bibliotecas públicas y el fomento de la lectura en el municipio de Madrid que supone el paso definitivo para la creación de un futuro consorcio de bibliotecas públicas en Madrid, así como en el Plan de Fomento de la Lectura de la Comunidad de Madrid.
El Bibliometro nace como un servicio complementario a los ofrecidos por los sistemas de bibliotecas públicas. Está concebido, precisamente, como un canal de comunicación con las bibliotecas públicas de Madrid, con el objetivo de fomentar no solo el hábito lector de la población, sino también el uso de las bibliotecas. Para ello, desde cada módulo se ofrece información sobre la ubicación y horario de todas las bibliotecas públicas de Madrid.
El nuevo sistema de préstamo gratuito, que se implantará hasta final de año en ocho estaciones del suburbano de Madrid, se inauguró con la puesta en marcha de los cuatro primeros módulos en Nuevos Ministerios, Canal, Aluche y Moncloa. El servicio estará a disposición de los más de dos millones de ciudadanos que diariamente utilizan el Metro y, en general, de los más de 600 millones de usuarios anuales.
La selección de estas estaciones responde a una serie de criterios entre los que se destaca la alta afluencia de viajeros, la correspondencia con más líneas o intercambiadores de transporte, la amplitud de los andenes para la implantación de las instalaciones de Bibliometro y la disponibilidad de ascensor para acceso de minusválidos y reposición de libros.
Cada uno de los módulos incorpora dos mostradores de atención al público, dos pantallas táctiles y buzones en el exterior y tiene capacidad para almacenar tres mil libros.
El acceso es libre y gratuito para todos los ciudadanos. Los usuarios de Metro que posean carné de bibliotecas públicas, tanto del Ayuntamiento como de la Comunidad de Madrid, podrán acceder al servicio a través del mismo. En el caso de que no se disponga de carné, se expedirá el de Bibliometro en cualquiera de los módulos en servicio, gratuitamente y en el acto, previa presentación de DNI, pasaporte, tarjeta de residencia u otro documento oficial.
El horario de apertura al público es de lunes a viernes, de 14 a 20 h. El plazo de préstamo es de 15 días, renovable por otro período del mismo tiempo.
La selección de los fondos ha sido realizada por un grupo de trabajo integrado por representantes del Gremio de Libreros de Madrid, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, la Casa de América, el Centro de Poesía José Hierro y la colaboración del escritor Luis Mateo Díez y el catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Santos Sanz Villanueva. En cuanto a los contenidos, la oferta de Bibliometro comprende un 80% de títulos de narrativa, 15% de poesía y un 3% de teatro.
Fuente:
Javier Monzón Piñeiro
Departamento de Prensa
Concejalía de las Artes
Ayuntamiento de Madrid
Tel. 91 480 48 00
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