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El
Boletín “Correo de Bibliotecas Públicas Iberoamericanas”
inicia su sexto año de actividades. El tiempo transcurrido
y la experiencia acumulada en estos años nos lleva a insistir
en la necesidad de comunicación que tenemos todos, pero especialmente
nosotros los bibliotecarios, sus destinatarios.
El Boletín No. 19, no sólo es el primer número
de 2006, es también el portador de nuestra reafirmación
“ser un medio que genere relaciones comunicativas y a su vez,
cree verdaderos vínculos en la comunidad bibliotecaria”.
Esta visión, con la cual hemos trabajado y que dimos a conocer
en nuestro Boletín No. 15 de 2005, fortalece nuestra orientación
hacia el reconocimiento de los bibliotecarios que viven en todos
los rincones de nuestra geografía, como una comunidad de
sentido compartido; es decir, una verdadera red.
Los proyectos con los cuales nos hemos comprometido son también
nuestros orientadores en este nuevo año. Por ello, hemos
querido dedicar este primer número a las “nuevas bibliotecas”.
La biblioteca pública es una institución social, educativa
y cultural que muestra su dinamismo desde las múltiples propuestas
con las cuales responde a los desafíos de la sociedad.
En nuestra región, la biblioteca pública es generadora
de cambios que muchas veces no percibimos y algunos pasan inadvertidos
para nuestros grupos sociales, pero la apertura de una nueva biblioteca,
la decisión política de crear una red o un sistema
de bibliotecas, la reflexión de los bibliotecarios sobre
su quehacer cotidiano, alimentan esos cambios y trazan los caminos
que otros muchos pueden vislumbrar como sendas posibles a seguir.
Por ello, compartir estas visiones, difundir información
relativa a las bibliotecas públicas de toda la región,
sobre sus servicios y sus actividades son y seguirán siendo
nuestra invitación a cada bibliotecario, a los directores
de las redes de bibliotecas públicas y a todos aquellos quienes
se interesen en el transcurrir de la biblioteca pública.
En la propuesta que pusimos en discusión en el Boletín
No. 16, el primer número del 2005, planteamos el cambio en
nuestra sección conocida como Programas por la de
Huellas, como acciones de amplio impacto que realizan las redes
nacionales y las bibliotecas públicas en la prestación
de sus servicios y la de Perfiles bibliotecarios, como
sección que destaca la labor de un bibliotecario que por
su quehacer cotidiano en la biblioteca pública ha logrado
adelantar programas o proyectos de trascendencia en su país.
En este número, queremos resaltar la gestión de Clara
Budnik al frente de la Dirección de Bibliotecas, Archivos
y Museos –DIBAM- de Chile, la nueva biblioteca de Santiago
de Chile, y la reflexión sobre la biblioteca pública
en República Dominicana hecha por Juan Freddy Armando, bibliotecario
dominicano. Así, la imagen de nuestras bibliotecas construirá
un mosaico en el que podamos reconocernos todos y lograr el reconocimiento
de todos. |