| Nuevo nicho de mercado para las librerías. Crece la venta de diccionarios
Cada época trae sus nichos editoriales y es importante tanto para un editor como para un librero identificarlos a tiempo. El nuevo nicho son los diccionarios. Si bien en España ni en América Latina se tienen datos confiables sobre su venta, es visible que el año 2004 ha sido su año. Casi todos editados en España (algunos son traducciones), con excepción de la reedición del Breve diccionario etimológico de la lengua española (de Guido Gómez de Silva) publicado por el FCE, han ganado un espacio en el hábito de compra de los consumidores que no deja de llamar la atención.
Entre los títulos más destacados resaltan el Diccionario Panhispánico de dudas editado por la RAE (en colaboración con las 22 Academias latinoamericanas de la Lengua) y el Grupo Santillana (Espasa perdió la batalla). El magnífico Diccionario Fraseológico del Español Actual, dirigido por el mítico Manuel Seco (Editorial Aguillar), el Diccionario Visual de Larousse, el Diccionario de Locuciones Francesas con su correspondencia española de Julia Sevilla Muñoz (Editorial Gredos) y el muy vigente Diccionario Espasa del Terrorismo escrito por José María Benegas. También es imprescindible el Redes. Diccionario combinatorio del español contemporáneo, un diccionario que no ofrece definiciones ni sinónimos sino combinaciones de palabras por asociación de sentido (publicado por SM) y dirigido por el profesor Ignacio Bosque.
Los diccionarios responden a una necesidad explícita de la era global: la precisión en la información. Nunca como ahora se hizo evidente la eclosión de un lenguaje universal –notoriamente marcado por las locuciones de habla inglesa- y su correspondiente exigencia del cuidado de las palabras al uso.
En una breve encuesta realizada con varios libreros afiliados a la Red Latinoamericana de Librerías nos han hecho caer en cuenta que el mejor nicho para los diccionarios son los médicos, los abogados y los economistas.
Los que menos compran diccionarios –paradójicamente- son los lingüistas y profesores de literatura. Con humor un librero ha dicho. “Seguramente esperan que se los regalen porque como son ellos los que ayudan a recomendar su compra”.
Así que, estimados libreros, comiencen a llamar a sus proveedores. Los diccionarios están de moda. |