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EDITORIAL
Termina 2004, un año de recuperación y de asentamiento para el gremio librero librero latinoamericano.
Si bien continúan los antiguos obstáculos –la piratería y la reprografía ilegales, la ausencia del precio fijo, los bajos niveles de lectura de la población- existe un ánimo explícito de adecuarse a un entorno que exige altos niveles de competitividad y una nueva visión del negocio.
Nos anima saber que ya hay libreros que han asumido con profesionalidad principios empresariales como la orientación hacia el mercado y una reorientación estratégica que les permite cumplir un papel eficiente y altamente sensible dentro de la cadena del libro.
El librero es un mediador esencial en el proceso de circulación del libro y cuando la cadena se rompe visiblemente se perciben los cambios. Lectores extraviados, editores asumiendo el papel de distribuidores y de fondo el mercado imponiendo a su arbitrio productos de calidad dudosa.
Es muy importante que los libreros se perciban a sí mismos como agentes esenciales de un proceso económico. Es urgente que se actualicen tecnológicamente, que tengan un computador con el inventario al día, bases de datos de sus clientes, boletines de información con las novedades. Igualmente que operen de modo organizacional: que elaboren un plan de negocios y un plan de marketing. Si bien el libro es un producto cultural, esto no lo exime de ser comercializado de modo imaginativo y procurando llegar en el momento justo a sus potenciales usuarios.
Desde el Boletín RED LIBRERÍAS tenemos esperanza de que el 2005 será un año de buenas noticias para los libreros latinoamericanos. Nuestro trabajo continuará en favor de ustedes: de informarlos sobre el entorno librero del continente y de aportar elementos básicos de formación.
Esperamos seguir contando con ustedes. Una feliz Navidad para todos y un próspero año 2005.
CARLOS SÁNCHEZ LOZANO
Coordinador Editorial del Boletín RED LIBRERÍAS
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