| FERIAS DEL LIBRO SIN LIBREROS
Desde Medellín, Colombia, el librero Sergio Rodríguez nos envía datos de la polémica que se suscitó en esa ciudad a raíz de que los libreros no fueron invitados a la Feria del Libro de la ciudad. Reproducimos con autorización la nota publicada al respecto en el diario El Mundo (20 de octubre de 2004). Los puntos de vista de Sergio Rodríguez se pueden leer en la sección Comentarios y Sugerencias, al final del Boletín.
Una feria sin libreros
Por Amparo Restrepo
Varios dueños de librerías de la ciudad manifestaron su inconformidad por no haber sido tenidos en cuenta para participar en la Novena Feria del Libro. Sin embargo Juan Diego Mejía, Secretario de Cultura Ciudadana, manifestó que se hizo lo posible por incluirlos, a pesar de que el certamen está hecho para las editoriales.
Gloria Patricia Osorio de la librería Paisa Cultural, comenta que desde el 17 de septiembre, "cuando nos dimos cuenta que estaban empezando a organizar la Feria, varios libreros de Paisa Cultural, Al Pie de la Letra, Sim Salabim, La Fragua, entre otras, pedimos una reunión con los organizadores del certamen, para averiguar por qué no nos incluían en ella".
"Manifestamos también que desde hacía tiempo los pequeños y medianos libreros veníamos pasando por una crisis muy difícil y no estábamos en posibilidad de pagar unos stands tan caros, pues el valor era de 50 mil pesos el metro, pero después de tantas reuniones logramos que lo dejaran en 40 mil pesos metro".
Sin embargo, cuando fueron a ver los espacios correspondientes, quedaron indignados porque los habían ubicado en unas escalas, lo cual les impedía ubicar mesas para exponer los libros. Por eso decidieron no participar.
Osorio dice que la respuesta que les dieron fue: "la Feria vale $500 millones, el país invitado es Argentina el cual cuenta con un presupuesto asignado de $300 millones, y como la Feria va a ser gratis, lo restante lo tenemos que cubrir con ustedes".
Ante este argumento pidieron más colaboración, teniendo en cuenta que son ellos los que hacen la oferta de libros todo el año en Medellín, pagando arriendo de locales e impuestos a la ciudad.
Al no llegar a un acuerdo, fueron varias las librerías las que optaron por no estar allí en esas condiciones, porque consideraron injusto que se diera todas las facilidades a las editoriales del país, y a ellos no.
Por su parte, Gloria Melo de Al pie de la Letra, manifestó que "realmente no pudimos llegar a ningún acuerdo, pero esperamos que le vaya bien a la Feria del Libro. Creo que el asunto es que no nos tuvieron en cuenta desde el principio y cuando ya nos ofrecieron algo no eran condiciones muy buenas. Sin embargo decidimos vincularnos de todas maneras a la Feria desde nuestro locales, dando el 20% de descuento para todo el mundo".
Puntualizó que inicialmente les habían pasado un plano con los locales, "pero cuando llegamos allá vimos que las condiciones eran muy malas, pues en el plano no nos dábamos cuenta".
Enfatizó que todavía no se ha entendido la importancia que tienen las librerías en la cultura de Medellín. "No podemos negar que somos un negocio, pero somos de todas maneras difusores culturales, porque hacemos promoción de libros y ofrecemos una amplia gama de temáticas, en tanto que las editoriales sólo presentan los libros suyos".
Sergio Rodríguez, de La Fragua, manifestó su malestar diciendo que las librerías son las grandes ausentes de la Feria. "Hace 20 días estuve en el programa `Plaza pública' hablando con Luis Alirio Calle y en ese programa dije que me parecía insólito que las librerías no fuéramos invitadas al certamen. Al otro día Juan Diego Mejía, Secretario de Cultura Ciudadana, dijo haberme escuchado y dijo haber quedado muy preocupado. Por eso había convocado a una reunión extraordinaria para corregir esa situación. A los 8 días nos presentaron una propuesta que no nos gustó y finalmente no llegamos a ningún acuerdo".
Confirmó que fueron varios factores los que los incomodaron. "Además de la mala ubicación en unas escalas y el asunto económico, lo que más nos molestó fue la actitud hacia nosotros. Las librerías estamos muy aporreadas y necesitamos ser protegidas como sector de la cultura", concluyó.
Inclusión
Juan Diego Mejía, Secretario de Cultura Ciudadana dijo respecto a la participación de los libreros, que "no tenía la convicción de que tenían que estar en la Feria. Por ejemplo en Bogotá las librerías no asisten sino que la Feria es de editores, pero cuando vi a Sergio Rodríguez, de La Fragua, hablando en televisión y diciendo que no se explicaba por qué no habían sido invitadas a la Feria, convoqué a reunión y propuse abrirles un espacio, a pesar de que era poner a competir a la librerías, que son intermediarias, con las editoriales mismas.
"Yo buscaba lograr un equilibrio porque las leyes del mercado no permiten que compitan, ya que el editor puede vender más barato que el librero, que es el que le distribuye al primero. Sin embargo pensamos en ayudarlos ofreciéndoles unos descuentos, y abriéndoles unos espacios en la Feria".
"Posteriormente recibí el informe de que se les estaba ofreciendo un precio diferencial, pues los afiliados a la Cámara del Libro debían pagar $50 mil por metro cuadrado y a ellos solamente les pedían $40 mil, pero al parecer esto no les satisfizo".
Por eso concluyó que en este caso "habría que pensar más bien en hacer una feria de libreros solamente, porque no se pudieron poner de acuerdo" . Resaltó ante todo que la Feria es un certamen para editores. |