| (MÉXICO) ‘Gabo' en CD pirata
Por Samuel Mesinas
El Universal, México
La versión ilegal de la más reciente novela del colombiano no sólo se vende impresa sino en un disco compacto que además incluye obras de Dan Brown y Jim Hougan, y cuesta 50 pesos (4 dólares)
A sólo dos semanas de estar a la venta, la más reciente novela de Gabriel García Márquez, Memoria de mis putas tristes, está ya reproducida por la piratería que la distribuye en versión impresa y en un texto en disco compacto para descargar en la computadora.
El disco se vende en una caja con una portadilla rosa deslavada, en la carátula y contraportada en color y con el título de CD libro Memoria de mis putas tristes. L a obra del escritor colombiano se vende en puestos de Tepito en 50 pesos.
El disco compacto muestra cuatro carpetas, una permite ver en pantalla los tres archivos que contiene: Memoria de mis putas tristes, de García Márquez, Ángeles y demonios, de Dan Brown, y El último merovingio, de Jim Hougan.
Todos se encuentran en el formato de Word para poder leerlo, aunque el disco pirata también tiene los programas Acrobat Reader (para comprimir el formato PDF), Visor de Word, MS Reader y Palm Reader para instalar en el disco duro de la computadora y bajar de una PC a una lectora personal conocida como Palm.
La versión electrónica consta de cinco capítulos repartidos en 46 páginas y despliega también la portada y contraportada en color.
La publicación ilegal impresa se puede encontrar entre los cientos de puestos establecidos sobre el Eje Central en la ciudad de México, entre el tramo de Salto del Agua (Arcos de Belén) hacia la avenida Juárez.
Los libreros ambulantes lo ofrecen entre los 70 y 100 pesos, y sólo se encuentra en pasta blanda.
Entre otras obras literarias pirateadas que se pueden encontrar en las congestionadas aceras del Centro Histórico están obras de Friedrich Nietszche, Karl Marx e incluso un disco compacto que se vende a 50 pesos y que lleva por nombre Biblioteca Universal que contiene 2 mil títulos entre los que se encuentran obras de Charles Dickens, Octavio Paz, Federico García Lorca. |