| (MÉXICO)
Editores acusan a rectores de fomentar la piratería
Por Graciela Bolio
www.cronica.com.mx/nota 106471
El vicepresidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), Jesús Galera, responsabilizó a los rectores de las universidades del país de fomentar la piratería editorial, pues sus estudiantes optan por sacar copias más que comprar libros, lo cual genera a esta industria una pérdida por seis mil millones de pesos anuales.
Ante esta situación, el funcionario mencionó que resulta alarmante el hecho de que en las escuelas, donde se debe educar para la legalidad, es el lugar donde más se infringe la ley, pues los profesores, con facilidad, piden a sus alumnos sacar copias de los libros .
Por ello, dijo, la CANIEM colabora junto con la Procuraduría General de la República para que en estas instituciones se fomente, desde el rector de la escuela hasta los alumnos, la cultura de la legalidad en los libros.
Explicó que la piratería industrial, que es la que vende copias ilegales de libros completos, genera una pérdida de dos mil millones de pesos para los autores.
En el caso del fotocopiado, el problema es más severo, pues se fotocopian cerca de 25 millones de ejemplares, lo que representa un costo de cuatro mil millones de pesos; es decir, el doble de la piratería industrial.
Una de las medidas que propone esta institución, dijo por su parte el Presidente del Consejo Directivo de la CANIEM, Gonzalo Araico Montes de Oca, es que la Secretaría de Educación Pública (SEP) agregue en los libros de texto de educación Cívica y Ética una leyenda alusiva a los derechos de autor y editor, para que desde pequeños, los alumnos estén conscientes de la legalidad en los libros.
Otra de las medidas que se tomarán, si el Congreso aprueba su propuesta, es el pago de una cuota por parte de las empresas fabricantes de las máquinas fotocopiadoras, y los fondos que resulten de ese cobro, serán destinados a crear campañas de concientización para difundir entre la población la cultura de la legalidad.
Además, se contratarán abogados para defender los derechos de los autores y, si es que sobran recursos de este pago, repartirlos entre los miembros de la CEMPRO.
La CANIEM, agregó, creó el Centro Mexicano de Protección a los Derechos de Autor y del Editor (CEMPRO), que firma licencias con los centros fotocopiadores para que éstos paguen una cuota, ya sea por copia vendida o por alumno, y estos recursos sean destinados a resarcir las pérdidas económicas.
Sin embargo, el avance no ha sido significativo, pues aún se registran saldos negativos. |