En principio, las librerías tradicionales están ubicadas
en sitios físicos y existen también librerías
que pueden consultarse en internet. En ambos casos estas librerías
venden los libros que ofrecen o que recomiendan sus libreros. La
librería mediática es un conjunto de iniciativas para
la divulgación de la cultura del libro en Venezuela, y simplemente
reseña gratuitamente libros provenientes de 81 editoriales
nacionales e internacionales establecidas en Venezuela así
como de autores particulares, siempre bajo el concepto de "novedades
editoriales en relación con la cartelera cultural".
Es una invitación a navegar por la literatura desde y en
todos los soportes, haciendo del libro un objeto vivo, accesible
y presente. Es un proyecto financiado con capital propio de su productora,
Marialcira Matute. Hasta ahora no ha recibido subsidios ni patrocinios
de ningún tipo. Actualmente dentro del proyecto se realizan:
¿Cómo ha sido la recepción de la gente?
¿Quiénes son sus oyentes y televidentes?
Aunque las páginas literarias de prensa privada han desaparecido
casi en su totalidad, esta ebullición cultural ha creado
las condiciones para que programas difundidos por los medios de
comunicación, plurales , participativos y de difusión
gratuita del libro sean popularmente aceptados, no sólo
por lectores ya formados sino por personas que por primera vez
se acercan a los libros se interesen en conocer novedades editoriales
y libros clásicos. El público de los programas es
joven y adulto, de todas las clases sociales y de heterogénea
formación intelectual. El contar con programas participativos
en vivo, y una dirección electrónica a la que pueden
escribir, permite a los oyentes y televidentes -a quienes llamamos
libreros mediáticos- expresarse, y a los conductores nos
facilita calibrar y conocer directamente el tipo de audiencia
de cada programa.
¿Cuándo nació la Librería Mediática?
¿A quién se le ocurrió la idea? ¿Cuánta
gente trabaja actualmente, quiénes son y qué hacen?
El germen de La Librería Mediática surgió
hace 20 años, cuando presentaba mi examen de locutora.
Ese día me preguntaron para qué usaría el
título y yo respondí que para hacer programas sobre
libros en radio y TV. Pasaron años, me gradué de
varias carreras y hace unos 8 años comencé a investigar
cómo reaccionaban los niños hacia la literatura,
ante la influencia de la TV, y trabajé durante 2 años
con un grupo de niños, jóvenes y sus padres. Descubrimos
una cantidad de factores positivos en la tv y en el espectáculo
que lejos de alejar, acercaban a la gente a los libros y así
fui poco a poco puliendo el concepto que mantengo en los programas
actualmente, un lector le habla a los lectores de forma sencilla
y entretenida , y les invita a ser participativos y a comentar
los libros que están leyendo, además de informarles
sobre actualidad de espectáculos y cultural en general.
Los programas siempre son temáticos, incluyen entrevistas,
la gente puede participar en vivo por teléfono y se musicaliza
de acuerdo al tema de cada programa. La asistencia de producción
de mi esposo, Isidoro Duarte es muy valiosa. Antonio Serrano me
asiste en el contacto semanal con las editoriales para solicitar
los libros según los temas que se están trabajando,
busca los libros en las editoriales, y las mantiene al tanto de
lo que estamos haciendo regularmente. Participan hasta ahora 81
editoriales públicas, privadas, alternativas, nacionales
e internacionales, y poco a poco en cada programa se van reseñando
los libros, a un promedio de 10 libros por sesión. En la
radio hacemos comentarios más profundos, y estamos al aire
desde 2002. En la TV es sólo una información general
pero contundente para el público del magazín matutino,
y estamos al aire desde 1998.
Prestigiosos invitados han asistido al programa radial de
la librería. ¿A quiénes destaca sobre todo?
Quizás, y paradójicamente, la entrevista más
hermosa es la que no pude hacer a Mario Benedetti. Accedió
a recibirnos en su casa a mi esposo y a mí en Uruguay a
principios del 2003. Conversó con nosotros largo rato,
nos hizo café nos regaló uno de sus libros y nos
dedicó un ejemplar de La Tregua, pero no quiso que lo grabáramos
porque estaba delicado de salud. Pero ha habido encuentros muy
gratos: Daniel Divinsky (editor de Quino en De la Flor de Argentina);
el premio nacional de literatura en Venezuela Gustavo Pereira
y Joaquín Lavado (Quino). Esta fue una entrevista de la
que estuve detrás casi un año hasta lograrla por
teléfono. Y uno de los entrevistados que causó más
interés en la audiencia fue Eduardo Galeano, a quien entrevisté
a principios de 2004 en Montevideo. Fue muy cálido y ese
programa en el que se transmitió la entrevista pregrabada
recibió muchas llamadas. Los programas de entrevistas a
los oyentes del programa, que he realizado en tres o cuatro oportunidades
han deparado grandes sorpresas, una vez roto el muro del miedo
escénico. Pretendemos dar voz a los lectores, no sólo
vía telefónica sino a través de estos programas
especiales.
¿Cuál creen que es el mejor programa que han
emitido a lo largo de su historia?
En radio, donde estamos desde septiembre de 2002, el de Eduardo
Galeano. Fue muy ágil, muy interesante, y la participación
de la audiencia muy variada. Siempre regalamos libros a los primeros
participantes, pero en este programa la gente estaba tan eufórica
que una oyente le regaló a otro oyente que llamaba, un
libro de Galeano. Otro programa radial hermoso fue una entrevista
a una oyente invidente, que vino acompañada de su hijo
y de su esposo (también invidente). Para ella, y en sus
propias palabras, el programa es una gran compañía
y le fascina que le lean. Hizo un llamado a quienes tienen el
don de la vista y no aprovechan el regalo de los libros.
En televisión, el micro al aire desde 1998 nos ha permitido
recibir llamadas que nos comprueban cada vez que el ama de casa,
el ciudadano de a pie, necesita, quiere y merece una mejor programación,
y no la basura de concursos y telenovelas que constituye la mayor
parte del espacio televisivo. Una vez una señora me llamó
luego de salir al aire, y me dijo: "Estaba haciendo una torta
en la cocina, y comencé a escucharla, quedé tan
fascinada con la información que daba sobre libros que
terminó el programa y yo seguía con el batidor encendido,
en alto, y no me daba cuenta".
¿Cómo valoran la situación de las librerías
en Venezuela en este momento?
Se habla de crisis, pero cada vez se dedican en Venezuela más
metros a las grandes librerías, y se colocan libros a la
venta en espacios no convencionales, como hipermercados, farmacias,
bombas de gasolina. El año 99, el 2000, el 2001 fueron
excelentes para el libro. Pareciera que 2004, a pesar del control
de cambio, le depara buenos tiempos al libro en Venezuela. En
Venezuela también sufrimos los embates de la piratería
editorial, pero luchamos contra ella.
¿Qué otra cosa quieres agregar?
Antes de que me preguntes, te respondo lo que le respondo a todos
los que me preguntan que por qué hago esto gratis, pues
soy productora independiente de los espacios: el mejor pago que
puedo recibir por todo esto que hago de forma honoraria, está
en la llamada de un oyente, el correo de un televidente, el saludo
cariñoso de quien te reconoce en la calle y te felicita
por lo que haces, y la invitación a ser entrevistada que
me has hecho.
Además, los lectores podrán comprender lo que significa
para una enviciada de la lectura recibir para leer y revisar,
para reseñar en los programas, un promedio de 50 libros
mensuales, e invitaciones a películas, obras de teatro,
presentaciones, foros, ferias del libro nacionales e internacionales,
además de la oportunidad de conocer y entrevistar a autores
que uno como lector conoce sólo desde las páginas
del libro. Trato de no denostar a ningún autor, de ser
bastante descriptiva, de lograr que el lector decida por sí
mismo si leer o no un libro. No obstante, cuando algún
libro me fascina especialmente, no dejo de decirlo. La librería
mediática es un proyecto feliz, que ahora que contesto
tus preguntas me doy cuenta, ha crecido poco a poco durante años,
desde haber sido un proyecto en ciernes, un sueño, hasta
irse conformando como una realidad que se nutre y cambia cada
día. Espero que pronto el micro televisivo sea un programa
con personalidad propia y recibir el patrocinio de alguna institución
pública o privada para poder ampliar los espacios y frecuencias
de divulgación en los medios .El sentir que se usan los
medios para propiciar cambios positivos, para despertar los sueños
e inquietudes de las personas que nos escuchan en la radio y nos
ven en la TV, que los orientas para ser más participativos,
para ser más dignos como seres humanos, el sentir que el
entusiasmo que se siente por los libros se contagia al público
es la mejor experiencia que puede vivirse. Ojalá el proyecto
crezca más aún y se multiplique en proyectos similares
en otras personas, en programas diferentes, más grandes
o más pequeños , que haya más sitio para
el libro en los medios, que cada vez más personas puedan
comprar y leer libros, escribirlos, editarlos, distribuirlos,
venderlos. Ojalá cada vez se lean más libros que
en vez de hacernos pasar la página, aburridos, nos conviden
a soñar y nos hagan levantarnos de la silla a buscar más
y más lecturas.