Boletín de la Red Latinoamericana de Librerías No.4 ir a Boletín CERLALC    

 
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PUNTO DE VISTA

Transcribimos apartes de la ponencia que el librero William Salazar pronunció a finales de marzo en Medellín, Colombia, en el Encuentro Nacional de Libreros. El hecho de publicar sus puntos de vista, no compromete las opiniones que tiene el CERLALC al respecto.

El precio fijo del libro en Colombia: una propuesta
Por William Estrada, Presidente de la Asociación Colombiana de Libreros

La política de aplicar el precio fijo o único de los libros se diseñó para proteger el mercado de las librerías. Colombia figura dentro de los países que firmaron dicho acuerdo, el cual se ratificó en el marco del 26º congreso de la Unión Internacional de Editores celebrado en Argentina en mayo del 2000. En representación de Colombia asistió el ex presidente Belisario Betancur. Además se firmaron otros acuerdos en favor de la libre circulación del libro, la diversidad cultural y en contra de la censura, la piratería, los aranceles al libro y se votó por analizar el poder de las grandes superficies.

El sistema de precio fijo o único de los libros se aplica actualmente en la gran mayoría de países europeos (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Holanda, Italia, Portugal, Noruega, Suiza, España) y en Corea, Japón, Chile y en Argentina.

¿Qué es el precio fijo o único de los libros?

El precio fijo del libro es el que debe establecer todo editor o importador de libros como precio de venta al público. Esto garantiza que el libro será vendido al mismo precio en todo el territorio nacional. Igualmente el precio fijo permite:

  • Vender al mismo precio en todos los puntos de venta: grande superficies, placistas, texteros, librerías no especializadas, librerías universitarias y cualquiera que sea el tipo de vendedor o librero.
  • Tener el mismo precio en cualquier época del año, es decir, que no estará sometido a periodos de rebaja fortuitos.

Solo están autorizadas las siguientes excepciones:

  • 10% de descuento a profesores.
  • 10% de descuento para instituciones.
  • 10% de descuento para ferias del libro.
  • 10% de descuento para venta de placismo.

El contexto colombiano

Los libreros y las librerías colombianas no son ajenos a todo el conjunto de vaivenes e intereses que se están presentación a nivel global en relación con la comercialización del libro. Algunos de esos problemas, expuestos a grandes rasgos, son los siguientes:

  • El reemplazo que algunos editores hacen del canal tradicional de ventas -las librerías- por el de las cadenas de almacenes. En estas solo se colocan títulos de libros que tienen amplia aceptación y alta rotación.
  • La competencia desleal que fomentan las editoriales a través de los descuentos privilegiando a las grandes superficies.
  • La guerra de precios que se da entre editores, distribuidores y libreros, la cual ha desatado prácticas rentistas como el ofrecimiento de comisiones para obtener privilegios en la adjudicación de licitaciones y la compra de libros por las instituciones bajo los parámetros del ofrecimiento de mayores descuentos.

La confluencia de estos y otros fenómenos ha llevado al cierre de varias librerías en Colombia. En la capital del país, Bogotá, se han cerrado en los últimos años las librerías Norma Ramos, Al Pie de la letra, el Bodegón de los libros, Espantapájaros, la Librería del parque, La Gran Colombia y una sede de la Librería Bucholz. En la ciudad de Medellín han cerrado las librerías Aguirre, Continental, Cosmos, Mundo libro, Técnica de Medellín, la Polilla, la Hoja, Hojas de Hierba, Andariego, Vedas, Nicolás Guillén, Club del libro la montaña, Pisca tabaca, Arcón de los libros, Gutember, Magia Blanca, Péndulo, Donado libros, Piel de Zapa, Sabio mundo, Oviedo ,Virtual, Francesa, Intelecto, Pisa papel.com y una sucursal de librería Dante. Queda sin inventariar el cierre de las distribuidores de placismo , distribuidores y editores locales y otras librerías a nivel nacional.

El panorama es realmente desolador.

Solo nos queda convocar a todos los involucrados en la cadena del libro para que diseñemos estrategias pedagógicas, culturales y comerciales que nos posibiliten en el mediano y en el largo plazo superar la actual crisis.

Creo que para darle inicio a este gran esfuerzo, podríamos empezar respetando el acuerdo del precio fijo o único de los libros e impulsando la conformación de la red comercial y cultural de los libreros colombianos.

Razones para defender la aplicación del precio fijo o único de los libros.

  • El precio fijo o único puede ayudar a consolidar la pluralidad y diversidad de la edición, manifestada en la existencia de todo tipo de editoriales. Estas pueden convivir en fuerte competencia gracias el servicio y favoreciendo al tiempo el tejido tradicional de las librerías .
  • Teniendo en cuenta la naturaleza especial del libro, el precio fijo o único de los libros garantiza que se desarrolle una fuerte competencia cultural, pedagógica y educativa .
  • El precio fijo hace posible crear una red de librerías en todo el territorio nacional que actúan no solo como puntos de venta, sino como auténticos centros de difusión cultural y promoción de la lectura, porque al no tener que competir con precios, se pueden invertir esfuerzos en el mejoramiento del servicio profesional del librero.
  • El precio fijo o único de los libros permite un acceso igualitario al libro por parte de todos los ciudadanos Se evitan los descuentos salvajes e ilegales que terminan alimentando en muchas ocasiones prácticas corruptas rentísticas.
  • El respeto al precio fijo o único de los libros supone el reconocimiento de los libros como objetos singulares y únicos a nivel social. Se impide de este modo que las políticas de mercado terminen vulgarizando y degradando al libro a simple mercancía para el consumo o artículo desechable o lo conviertan exclusivamente en un instrumento o gancho de ventas para otros productos que ofrecen las cadenas comerciales.

Consecuencias negativas de no aplicar la norma del precio fijo o único de los libros

  • La competencia basada en la guerra de precios expulsa del mercado a pequeños editores, distribuidores y librerías, hecho que va en detrimento de la diversidad social y la pluralidad cultural.
    o La libertad de precios disuelve todos los servicios de información, asesoramiento, rapidez, variedad de oferta y los transforma en una competencia salvaje, basada exclusivamente en descuentos sobre los libros de mayor venta . Este fenómeno lo podríamos catalogar como censura comercial del mercado sobre los libros que no tienen alta rotación.
  • La competencia en precios ha demostrado en países como Inglaterra y Estados Unidos la penosa desaparición de puntos de venta que se dedicaban a la venta de ediciones minoritarias. Lo mismo ocurre con editoriales medianas y pequeñas que tenderían a desaparecer o a ser absorbidas por empresas mayores con incrementos de monopolios editoriales y en detrimento de la diversidad cultural.
  • La ruptura del precio fijo trae como consecuencia el aumento de precio en los libros de carácter restringido, de circulación exclusiva, tal como ocurrió en Francia y Reino Unido.
  • La aplicación de descuentos es normalmente un fenómeno engañoso. Basta con subir el precio de referencia habitual para poder ofrecer descuentos hasta del 50% (como en el caso de Inglaterra).

Los márgenes de ganancia del mercado editorial se han colocado al servicio de prácticas corruptas cuando en las licitaciones de compra de libros se pueden llegar a ofrecer descuentos desde el 30% hasta el 60% para la adjudicación del contrato.

Este tipo de prácticas crea una competencia desleal frente a las listas únicas de precios. Además de alimentar el mercado monopólico, va en detrimento cultural al ser dotadas las bibliotecas en forma monotemática con ediciones obsoletas, libros de relleno y uno que otro libro de edición pirata. Varias bibliotecas públicas se han visto involucradas en este tipo de prácticas.

Motivar políticas de libertad de precios y legislar para que estas se favorezcan, en una sociedad con tan altos índices de analfabetismo y carencia de posibilidades de acceso al libro y la lectura, es dejar el futuro cultural en manos del mercado. Aquí el único propósito es hacer dinero, volver todo bajo el criterio de lo rentable, sin importar el precio que sea. Se coloca de este modo a la cultura del libro y la lectura en el terreno de especulación, el engaño, la manipulación , y las prácticas rentísticas, donde la diversidad y pluralidad cultural no tienen espacio.

Propuestas para favorecer a editores, distribuidores y libreros que asuman las políticas de respeto al precio fijo o único de los libros.

Dentro de las perspectivas y propósitos del Primer Congreso Nacional de Libreros Colombianos, están los de impulsar y conformar una red comercial y cultural de libreros que amparada en una política de precio fijo del libro, se fortalezca. Así nuestros esfuerzos se canalizarán en el mejoramiento del nivel cultural y de servicio de la librería. Paralelamente trabajaremos en favor del mejoramiento de la cultura del libro y la lectura actuando como sujetos comprometidos en la construcción de ciudadanos y de Estado.

La promoción del libro y la lectura sería otro de los aspectos que se fortalecerían al permitir realizar trabajos conjuntos y de forma articulada a todos los que hacemos parte de la cadena del libro. Los beneficios se verán en el orden social al fortalecerse la cadena productiva; en lo cultural al enfrentar los bajos índices de lectura y escritura que tenemos en Colombia y en lo económico, porque nos acercaríamos a un ideal donde lo social y lo cultural sean rentables .

El escritor, editor, distribuidor, librero, educador, bibliotecario, la familia, el Estado , deben velar por el cumplimiento de las normas del precio fijo de los libros

Estamos ante el reto de responder a las exigencias de un mundo cambiante donde la circulación de la información puede garantizar la democracia y donde el librero cumple una misión mediadora esencial.

La cadena del libro es una creación social, cultural y económica. Romperla por uno de sus eslabones -los libreros- es destruir un capital histórico. Mantenerla es tarea de todos.