Distribución del libro en América Latina
Conferencia del CERLALC en el IV Foro internacional de editores de la feria de Guadalajara: La distribución del libro en el continente americano.
La distribución de libros en América latina ha enfrentado obstáculos, aun hoy, no resueltos dada la extensa geografía del continente, la concentración de la comercialización en las grandes urbes y a la carencia de librerías en muchos territorios y provincias y aun en lugares populosos de las grandes ciudades.
Los niveles de educación e ingreso de la población han determinado los tamaños de los mercados y estos a su vez han incidido en los esquemas de distribución del libro que tienen la mayoría de los países latinoamericanos.
Por el lado de la oferta el número de títulos disponibles en el mercado hispanohablante se ha incrementado sustantivamente. Las novedades producidas que registraron las agencias nacionales del ISBN ascienden a 107.777 títulos en promedio anual (ver Cuadro 1 )
Cuadro 1
Gráfico 1
El volumen de las importaciones realizadas por América Latina se aproxima a los 850 millones de dólares en el 2004 revirtiendo la tendencia decreciente que se venia presentando desde el año 2000 como pueden apreciar en el gráfico 2.
Gráfico 2

Los acuerdos con distribuidoras constituidas para distribuir los fondos de cualquier tipo de empresas no representan el esquema más característico en muchos países de la región, especialmente en Brasil, Colombia y México como lo veremos más adelante.
En América Latino el mayor volumen de la distribución lo realizan las propias editoriales. En los países que tienen menor desarrollo de sus industria editorial la distribución la realizan principalmente, representantes- distribuidores y librerías –distribuidoras.
En España las distribuidores atienden el mayor volumen de las ventas de las editoriales, casi el 50% y existe una amplia concurrencia de pequeñas y medianas empresas independientes, aunque un grupo de distribuidoras se encuentra integrado verticalmente con las editoriales y concentra una cuota alta del mercado de distribución.
En los tres países antes señalados y en los cuales se cuenta con información estadística la situación es muy diferente. Los distribuidores tienen una participación en promedio mucho más baja, 20 % en el periodo 1998-2001 para los tres países.
En la gráfica 3 se observa los diferentes niveles de participación de los distribuidores en España y de tres países de América Latina que han sido estudiados.
Gráfico 3

Con el fin de conocer el funcionamiento de los canales de comercialización y distribución del libro en América Latina el CERLALC ha venido realizando una investigación que ha pasado por diferentes proyectos y etapas.
El primer proyecto contempló una consulta a las cámaras del libro para recopilar las percepciones cualitativas que tenían los directivos y funcionarios sobre el tema de distribución.
Se aplicó un formulario que fue respondido por las cámaras del libro de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Venezuela. Los resultados permitieron estimar la utilización de los canales según los diferentes segmentos del mercado para el conjunto de América Latina. El cuadro 2 muestra los resultados agregados para América latina aunque debemos advertir que la situación presenta diferencias en cada país.
En esa estimación cualitativa de conjunto la visión que tienen las cámaras del libro sobre las librerías señalan al canal librero como el más usado por las editoriales en promedio de países para la distribución de sus libros y especialmente para los libros de interés general.
Cuadro 2

La segunda etapa de la investigación abordó la recolección y estandarización a nivel regional de la información sobre los canales de comercialización de las Cámaras del libro que han aplicado encuestas directas a los editores con la metodología del CERLALC.
Con el apoyo de FEDECALI y de las Cámaras del Libro se realizó un mapeo de las librerías existentes en Chile, Costa Rica, México y Colombia. El estudio se encuentra disponible en la página web del CERLALC en: www.cerlalc.org/Tomo1/Tomo1.zip En el 2006 actualizaremos las cifras y esperamos incluir las del Brasil cuyo mapeo de librerías fue realizado y publicado por los gremios brasileros de editores y libreros en este año.
A continuación presentamos algunas características encontradas en esa fase del proyecto, actualizando las cifras.
El Sistema de Distribución del Libro en México, Colombia y Brasil
Con la información obtenida utilizando las encuestas a los editores sobre la producción nacional realizadas por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, la Cámara Colombiana del Libro y la Cámara Brasileña del Libro se obtuvieron datos agregados para el periodo 1998 a 2003 sobre los canales de distribución.
Se clasifican los canales de acuerdo al número de intermediarios que desempeñan alguna función para acercar los libros y traspasar su titularidad al comprador final.
Denominamos canal largo cuando la venta se hace a través de un distribuidor mayorista que a su vez, vende a los detallistas o a empresas unipersonales que atienden directamente a los clientes. El canal es corto cuando el editor le vende a un detallista y éste al público. Los detallistas tradicionales son las librerías, o las librerías-papelerías. En la actualidad se vende a otros detallistas no tradicionales como almacenes de cadena, tiendas por departamentos, hipermercados, grandes superficies. Tiendas de conveniencia que están interesados en la comercialización del libro, aunque sólo en algunas de sus línea. Y la venta es directa cuando el editor le vende de manera directa a empresas y entidades que posibilitan la lectura, o a la persona compradora con modalidades diferentes: licitaciones y negociaciones, visitas puerta a puerta, demostraciones, por correo, por catalogo o en puntos de venta propios entre otras.
Los resultados de la investigación (ver Cuadro 3) muestran como el volumen de ventas que se canaliza a través de los distribuidores oscila entre el 15.3% y el 26%, según cada país, un 20 % en promedio para el periodo estudiado en los tres países.
Se observa también, que el canal corto compuesto por las librerías, los quioscos, las grandes superficies, es el más importante para Colombia mientras que en México y Brasil es la venta directa la que tiene el mayor peso. Esto obedece en gran medida a los altos volúmenes de ventas que realizan las editoriales de manera directa al Gobierno para los programas de dotación de textos y libros del sistema educativo oficial en esos países.
Cuadro 3

A continuación veremos muy rápidamente las estadísticas nacionales.
En México (Cuadro 4) se presenta en el año 2000 una disminución significativa de la participación de las ventas por el canal librero y simultanea mente en ese mismo año un incremento de las ventas a través de los distribuidores que en ese año llegaron a representar el 37%.del mercado A partir de ese año las librerías pierden dramáticamente participación y las ventas directas la ganan. Los distribuidores en el año 2003 participan en un19%.
Cuadro 4

En la gráfica 3 podemos apreciar las tendencias de ventas en ejemplares por los diferentes canales en México. Podemos observar que a lo largo del periodo el rubro que presenta una dramática disminución son las librerías como ya se había dicho, mientras que los expendios propios de las editoriales y los quioscos mantienen su participación y las ventas directas se convierten en el esquema predominante de la distribución (Las ventas a gobierno se han incrementado hasta llegar al 36.4% en el 2003).
Gráfico 4

En el caso de Colombia (Cuadro 5) el canal corto, es decir ventas a detallistas, representa el 40,5% en promedio para el periodo 1998-2003, este canal ha pedido 16 puntos de participación. En los últimos tres años las librerías continúan disminuyendo en su participación mientras que las tiendas de autoservicios se han estabilizado alrededor de un 13%. Los distribuidores han mantenido su participación entre un 25% y un 30%.
Cuadro 5

En el gráfico 5 podemos observar como las distribuidoras se fortalecieron entre el 1999 y el 2001 periodo en que algunas editoriales especialmente de habla inglesa dejaron de editar en el país sus propios fondos. (Oxford, Pearson, Mc Graw-Hill). Las librerías presentan como en México una tendencia a disminuir su participación. En Colombia los expendios propios, son muy significativos, especialmente para la venta de títulos jurídicos y religiosos. Las ventas directas se han mantenido estables a lo largo del periodo analizado.
Gráfico 5

En Brasil como se aprecia en el cuadro 6, las tendencias difieren de las registradas por los dos países anteriores. El canal distribuidor disminuyó su participación en el 2000 pero a partir de allí ha estado estable. El canal librero mantiene su participación (es de anotar que en los colegios existen kioscos o librerías de ellos o en concesiones a los cuales les venden los editores y que estadísticamente se llevan como librerías porque tienen un registro). Las ventas directas de las editoriales son sustantivamente más altas dado que las compras del Gobierno en textos y libros para los programas PNLD (Programa nacional del libro didáctico) y PNBE (Programa nacional de bibliotecas escolares) en Brasil son mayores que en los demás países. La venta en las grandes superficies es menor.
Cuadro 6

En la gráfica seis se presenta la evolución de las ventas en ejemplares.
Gráfico 6

Para entender el rol de los distribuidores en el mercado el conocimiento más detalle de las diferentes modalidades y clientes de la venta directa es útil. Tenemos información disponible sobre el comportamiento y composición de las ventas directas de los editores a sus diferentes tipos de clientes que no trataremos por la brevedad del tiempo en la presente exposición.
El canal de ventas directas en México (Cuadro 7) presenta un decrecimiento del 11% en los años 1999 y 2000 y una recuperación de la misma magnitud en cada una de los años siguientes terminando con una participación del 49% en el 2003, que representa aproximadamente 43.3 millones de ejemplares. Las ventas al gobierno son el principal rublo del canal, seguidas por las ventas a las escuelas que en conjunto tienen casi el 98% de participación en el canal de ventas directas. Los cambios en la participación del canal distribuidor que se observa en este país no tienen una explicación clara, aunque puede decirse que aspectos como la recuperación de cartera, la atomización del mercado de librerías y las nuevas políticas de las editoriales son indudablemente responsables de las tendencias cíclicas
Cuadro 7

Las ventas directas en Colombia (Cuadro 8) se han mantenido constantes en el periodo estudiado. Este canal se compone de las ventas propias de las editoriales, que son el segmento de mayor participación del canal con un promedio del 6 % (las ventas de las editoriales jurídicas y religiosas se hacen en una buena parte en sus propios expendios), seguidas por las ventas directas a crédito y a las empresas. Las ventas a escuelas y colegios.
Cuadro 8

Fuente: Cámara Colombina del Libro
Cuadro 9
En Brasil las compras de los programas PNLD y PNBE es lo más significativos en las ventas directas.

Algunas comparaciones adicionales
A continuación presentamos un escenario hipotético en donde no existiesen las compras que hacen los gobiernos de libros a las editoriales. El ejercicio se realizó con información de los años 1998 a 2003 restándolas del total de ejemplares vendidos por las editoriales y recalculando la participación de las ventas restantes en cada canal. Este ejercicio nos permite realizar una caracterizaron de los canales comparable entre los tres países estudiados que tienen políticas diferentes en los programas de la dotación de textos escolares al sector oficial y su distribución. En el caso de México donde el Gobierno compra a los editores libros para el bachillerato, pero en donde los textos para la primaria son editados por la Secretaria de Educación y distribuidos gratuitamente por CONALITEC Comisión Nacional del Texto Gratuito. En Brasil donde el Gobierno le compra a los editores los textos y Colombia donde el volumen de compras oficiales es muy bajo.
El ejercicio como era previsible disminuye la importancia de las ventas directas y nos permite establecer que las estructuras de participación de los diversos canales son relativamente parecidas en los tres países. Lo que confirma la gran incidencia que tiene este factor en la consolidación y estructura de cada uno de los canales.
Cuadro 10
Participación de canales de comercialización sin las compras
del Estado(promedio 1998-2003). Ejercicio Hipotético

En el estudio cualitativo realizado con las cámaras del libro que mencionamos al comienzo se dice que el 42% de las librerías de las provincias de América latina señalaban que no recibían una atención adecuada por parte de las editoriales. Este aspecto fue constatado por los mapeos de librerías realizados que refirman que existen pocas librerías en las provincias. Mucho más del 60% del territorio de América Latina no cuenta con librerías o puntos de venta y los muy escasos se encuentran localizados a enormes distancias de los centros de producción. Esta situación hace poco atractivo y algunos casos no rentables la adecuada atención de las editoriales a los diversos municipios y ante la falta de distribuidoras nacionales en algunos países se produce la desatención señalada.
La distribución de libros a las provincias es un tema de especial interés para el CERLALC que debe demandar reflexión, estudios y acciones. La concentración de la oferta en las capitales de nuestros países, aumentan la brecha con las provincias y localidades en su capacidad de acceder a la compra de libros incidiendo en los desequilibrios educativos y culturales que se presentan.
En el CERLALC nos encontramos realizando una nueva investigación sobre el sector distribuidor con el apoyo del GIE. En ocho países se pudieron identificar los tres principales distribuidores a quienes se les ha invitado a contestar un formulario que permita caracterizar la estructura empresarial de la distribución para realizar posteriormente un mapa detallado de la distribución y poder analizar esquemas de concertación, nuevas estrategias y políticas para dinamizar la distribución especialmente para la provincia.
Para fortalecer la distribución se requiere fortalecer la Red de librerías. En el gráfico 7 se registra con evidencia estadística como las librerías han perdido enormes volúmenes de ventas.37 millones de libros en total (20 millones en Brasil, 14 en México y 3 en Colombia).
Gráfico 7

Una red de librerías amplia y vigorosa es un paradigma de interés para todos los actores del ecosistema del libro.