EL FORO
MUESTRE SU LIBRERÍA A TRAVÉS DEL BOLETÍN RED LIBRERÍAS
NOMBRE DE LA LIBRERÍA: El Buscón, Librería de Ocasión
CIUDAD Y PAÍS DONDE SE ENCUENTRA. Caracas, Venezuela
DIRECCIÓN: Centro Comercial Paseo Las Mercedes. Nivel Trasnocho Cultural. Las Mercedes.
Tel. 58-212-9938242
PROPIETARIOS: Katyna Henríquez Consalvi, Federico Pacanins, María Fernanda Di Giacobbe
LIBRERA: Katyna Henríquez Consalvi
Correo electrónico: libreriaelbuscón@cantv.net


Historia de la librería El Buscón
Por Katyna Henríquez Consalvi, Gerenta
El Buscón, Librería de Ocasión, intenta en su proyecto original concebir un espacio dedicado al atractivo mercado de los libros antiguos, usados y de ocasión, mercado inusual y de poca competencia en nuestro país. Desde hace siglos y hasta el presente, las librerías de viejo han recorrido un largo y meritorio camino. Librerías usualmente amigas de bibliófilos, lectores e investigadores, son ellas quienes pueden proporcionarles la rara edición que sueñan encontrar, el libro imprescindible para sus indagaciones.
Acepciones como librerías de lance , de saldo o de ocasión son una forma más modesta de designar lugares donde el amante de los libros puede llevarse también agradables sorpresas: En El Buscón se puede conseguir a mitad de precio la obra buscada; encontrar los “inencontrables” volúmenes que ya están agotados o descatalogados... Encontrar un libro con la firma de Uslar Pietri, Andrés Eloy Blanco, la primera edición de El Cojo Ilustrado, un libro para niños que aún muestras las huellas de trazos, cuando el libro era también universo de páginas abiertas al juego y a la tinta. Un libro subrayado por su antiguo dueño con la intensidad de quien encuentra en una frase el sentido a la existencia.
El Buscón se ha especializado desde sus primeros pasos en libros raros y antiguos, ediciones agotadas, libros de artista, libros infantiles y bibliografía venezolana. Interesa particularmente ser vitrina del libro venezolano dada la carencia de espacios libreros dedicados a su exhibición, comercialización y promoción. Carencia inconcebible si consideramos la altísima calidad que ofrecen determinados productos editoriales, particularmente las ediciones dirigidas al lector infantil. Ser anfitriones para la presentación de novedades editoriales venezolanas ha sido nuestra mejor carta de presentación.
Por el carácter de nuestro stock, en su mayoría libros usados, somos propietarias en un 80% de los libros que ofrecemos, es decir, tenemos la facultad de ponerles el precio que honestamente creemos conveniente, sin ninguna atadura gremial o comercial que se lo impida. Y es aquí donde radica la particularidad de nuestra librería: Somos una librería independiente en la que no priman los dictámenes del mercado. En los contados casos en que trabajamos con casas editoriales comerciales ellas son escogidas según criterios de rigor en cuanto a su oferta y calidad editorial, procurando trabajar de forma muy directa para que perciban su condición de “invitados” a compartir y estar en un proyecto de librería diferente.
La Razón.-
En momentos en que la adquisición de novedades editoriales -importadas generalmente de España- sufre las duras consecuencias de nuestra realidad cambiaria y arancelaria que ha llevado a elevar el costo de los libros a niveles inaccesibles, una librería de ocasión ofrece al público lector de hoy una alternativa de precios considerablemente más solidarios. A ello debe sumarse el servicio de búsqueda y de selección previo a la exhibición al tratarse de libros ofrecidos a la venta bajo sólidos criterios bibliográficos. La pregunta recurrente de los asiduos visitantes de El Buscón es la de cuáles son las fuentes que proveen nuestro surtido stock de libros. La respuesta está en nuestras continuas búsquedas. Somos verdaderos buscones de libros. No somos la librería usual que recibe dos veces por semana tras un cómodo escritorio la visita de vendedores, catálogo en mano, para hacer los pedidos de libros que luego llegarán en pulcras cajas selladas. Nosotros salimos a la calle en busca de los libros y cada salida es una aventura diferente: la mayoría de las veces se trata de visitas a bibliotecas personales en donde entramos en contacto con inimaginables universos reflejos de cada uno de sus propietarios. Nada procura mayor placer para un librero de viejos -y a la vez más pudor- que el encuentro con esos universos en los que se revela la personalidad del propietario, sus pasiones e inclinaciones literarias, desde la mas rústica y elemental hasta la más exquisita, todas son un mundo de signos que traducen. Por otra parte están las frecuentes visitas a ventas de bodega o de garaje y muchas veces incursiones a plena calle calles en busca del librero ambulante.
El perfil.-
Son pocas las librerías especializadas en el libro de ocasión que existen en nuestra ciudad, la mayoría de ellas están ubicadas en el centro de la ciudad y son espacios cercanos al concepto de pulperías del libro, locales arremolinados de libros, entre el polvo y la polilla. Luego, existen los ya tradicionales vendedores ambulantes en una ciudad cada vez más inhóspita e intransitable. El perfil del público visitante de Trasnocho Cultural, aunado al espíritu que mueve a la creación de este centro, inspiró la idea de El Buscón que definitivamente brinda un inmenso aporte dada su permanente y atractiva programación cultural: lecturas poéticas, conferencias, tertulias, firmas y presentaciones de libros, actividades para niños de animación de lecturas y cuenta cuentos, actividades todas que sirven de complemento a las demás ofertas culturales ya existentes. La alternativa es la de un espacio calido y elegante en el que el visitante se siente en su propia biblioteca: dos sillones, una lámpara de pie, un grabado, una música suave, una amable y personalizada atención y muchos estantes y mesones de libros darán la acogida necesaria para que el cliente no sienta ganas de dejar el espacio y se asegure su pronto regreso.
En una empresa que opera en el campo comercial y que tiene valor cultural como lo es una librería el elemento humano es absolutamente fundamental para el éxito, es por ello que una librería puede contar con un excelente local y una mejor ubicación, pero si la calidad del servicio al público no es buena esta empresa fracasa inevitablemente. Y la calidad del servicio depende justamente de las capacidades, los conocimientos y las habilidades del personal librero.
Para la Librería El Buscón el servicio bibliográfico y la atención personalizada son premisas fundamentales para el ejercicio del oficio. De eso y de muchas otras cosas aprendieron de quienes no deseamos dejar de mencionar antes de terminar estas paginas: Ana María y Enriqueta Pardo de Couret fundadoras de la legendaria Librería Soberbia quienes durante cincuenta años supieron ejercer como pocos en nuestro país el oficio de libreras, de libreras de libros raros, antiguos, agotados . Desde su primera sede en las esquinas de Gradillas a Sociedad, hasta la última que anuncia su lamentable cierre en 1993, ubicada en el callejón Pedraza. Ellas –como ya las retraté en algún momento- “sabían de lejana herencia que en el libro se descubre cada uno de los seres que lo poseyeron y que son testimonio de otros tiempos, de sus gustos y de sus pasiones, de su historia, de la grande y de la chica. Ellas sabían de eso y de mucho más. En sus manos el libro se expandía en un universo de signos, sabían descubrir esos signos en cada uno de sus pliegues, en su formato, en el tacto del papel, en el olor, en el primor de su encuadernación, en la dedicatoria amorosa e indiscreta que develaba al comprador de antaño”. Soberbia ha sido y seguirá siendo a través de proyectos como El Buscón una escuela inigualable para bibliófilos. A ellas y a los futuros buscones dedicamos estas líneas.
Katyna Henríquez Consalvi
Realizó estudios de Filosofía y Letras en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia.
En Madrid, España, trabajó durante tres años como técnico editorial y técnico gráfico para la realización de la Biblioteca Iberoamericana de la Editorial Anaya.
Fue representante en México de Monte Ávila Editores (1990-1993)
Gerente fundadora de la Librería Monte Ávila Editores del Teatro Teresa Carreño desde 1993 hasta 2001.
Actualmente es gerente y fundadora de la Librería El Buscón Trasnocho Cultural (2003) Librería especializada en libros raros y antiguos, bibliografía venezolana y libros de artista.