Boletín de la Red Latinoamericana de Librerías No. 13 ir a Boletín CERLALC    

 

 
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PUNTO DE VISTA

Libro y ciudad. Experiencias de paso.
Por IVÁN NIÑO
(Gerente de Mercadeo y Compras de Librerías Nacho en Venezuela)

Cuando leo un libro, el de turno, como si se tratara de alguna farmacia abierta a esa hora en al que no todas están a disposición, siento que es un libro que me presta sus palabras. Nunca las poseo, no tengo esa sensación al leer. Puede que el libro, en efecto, sea mío, físicamente, materialmente hablando, pero me agrada pensar y experimentar la lectura como si fuese de paso y en realidad siempre es así, paso por él, por lo que contiene, con la misma intensa brevedad con que se pasa por una ciudad cuando se le visita.

En consecuencia, creo que los libros, como también las ciudades, lo acogen brevemente a uno para luego dejarte marchar. Eso si: nunca igual. Se van contigo a donde vayas, después del punto final te siguen como una sombra, después de que te has ido, recuerdas las calles, esa palabra colocada con exactitud, recuerdas, sencillamente, te plagan la memoria.

La experiencia del lector, del visitante, del pasajero en trance, la sala de espera, la partida, el arribo, todo eso comparten el viajero y el lector, el pasaje de ida y no siempre de vuelta, la estadía, la habitación, el clima, las calles, la gente, los idiomas, las miradas en intercambio desigual, los sentimientos embargándonos, aquello, todo aquello que te recuerda a alguien que rara vez está ahí contigo, compartiéndolo.

Ese viaje tan solo, la música de sus calles, el ruido que genera, es como un libro, siempre inédito. Y el libro, como una ciudad ya publicada, con su aroma, sus particularidades, los enigmas que descubrimos al voltear una esquina, al tomar una calle -hasta ese momento- desconocida, como todo aquello que hay al pasar la página.