Entrevista con Adriana Doig Mannucci, librera de Trujillo, Perú
Adriana Doig Mannucci es presidenta en Perú de la Asociación Trujillo Arte y Literatura, impulsora de la Feria de Libro de Trujillo y gerente de la Librería Adriática. Esta es la entrevista que dio al periodista Christopher Acosta
-Usted es conocida como una empresaria de éxito en nuestra ciudad, pero ¿por qué una librería? ¿por qué no un negocio menos suicida como una tienda de ropa... o de zapatos?
- (Risas) Fue por una cuestión de oportunidad. Al volver a vivir a Trujillo, después de muchos años de no estar acá, note muchas carencias, entre ellas la de una librería. Empecé como un juego, como un hobbie, pensando en que esto iba a ser algo pequeño. Poco a poco me fui vinculando más al negocio y la verdad es que es una pasión que si bien no te llena de satisfacciones económicas, te da otras. El sentir que viene gente a buscar algo que tu tienes; niños que te comentan los libros que han leído; gente que viene a buscar un regalo para su padre porque es un gran lector, esas son satisfacciones grandes.
- Pero la gente no lee, dicen que el peruano promedio lee medio libro al año.
-Bueno, sí y no, porque no leemos pero sin embargo tenemos una industria pirata sumamente activa. Eso nos ha llevado a reflexionar que no todo es negativo. La lección que nos deja es que hay interés por la lectura, y una barrera en una sociedad pobre como la nuestra son los precios. Pero en los últimos años algunas editoriales están haciendo esfuerzos por tener precios mucho más accesibles, y eso ha sido fabuloso porque nos ha dado un nuevo impulso y estamos logrando cumplir con nuestra misión como empresa.
- Digamos entonces que sí se puede vivir vendiendo libros en el Perú.
-Claro que sí, yo creo que sí.
- Su principal competencia son las denominadas "ferias de libro" donde abunda la piratería, ¿qué opina al respecto?
-A mí sí me fastidia y me mortifica. Estamos obligados a convivir con esta informalidad que es totalmente injusta. A nosotros nos visita el municipio, nos auscultan diferentes instituciones públicas, cuando a una cuadra venden libros piratas y no sucede nada. Como muchos peruanos, no tengo mucha ilusión en que las instituciones públicas funcionen. Pero hay un daño mayor, que es la confusión que tiene el comprador al no saber que la piratería hace daño. A nosotros sólo nos toca luchar por seguir adelante.
- Ya que hablamos de piratería, ¿cuántos libros pirata tiene Adriana Doig?
-(Risas) No Ninguno, ninguno.
-¿Qué está leyendo ahora?
-“Mi hermano el alcalde”, de Fernando Vallejo.
-¿Cuál es su libro favorito?
-Son varios, pero si tuviera que escoger: "Memorias de Adriano", "La columna de Hierro", "Seda" de Baricco Alessandro.
-¿Qué libro le hubiera gustado escribir?
-“ Conversación en la Catedral”.
-¿Qué tipos de libro le gusta leer?
-Yo salpico de todo, depende de mi estado de ánimo. Ahora leo mucho novelas. Los libros de autoayuda no me gustan, yo me autoayudo haciendo deporte. (Risas)
- ¿Trujillo es una ciudad culta? ¿Se lee en Trujillo?
-Yo creo que es relativo, tenemos muchos mitos. En Trujillo sí se lee, prueba de ellos es que tenemos más librerias. Pero eso de ser cultos, ser una ciudad cultivada, no lo sé. Cultos por expresiones puede ser, pero tampoco hay que creernos tanto ah.
- ¿Por qué complicarse la vida organizando una feria del libro?
-(Risas, se toma su tiempo para pensar la respuesta) ¡Qué loco! No sé, el ser humano es así, complejo, no se trata sólo de satisfacer nuestras necesidades más concretas, somos espíritu también. Mi espíritu tiene esas ganas de hacer algo por la ciudad. La verdad no sé, por allí va la respuesta supongo.
-Digamos que usted es una especie de Flora Tristán moderna, que va contra la corriente y rompe un poco el equilibrio mediocre de las cosas.
-Ay Flora, Florita. Ese personaje me encanta. Al final creo que hago todo porque quiero dejarle a mis hijos ese compromiso con no conformarse con las cosas. Finalmente soy sumamente inconforme y eso si debo tener en común con Flora.
-Se viene la Segunda Feria de Libro de Trujillo. ¿Cómo va todo?
-La idea era tener a Colombia como país invitado, pero no aceptó porque ellos ya tienen un compromiso con la Feria Internacional de Libro de Lima para este año. Estamos haciendo esfuerzos bárbaros para lograr los invitados, pero hay varias barreras que vencer. Ya estamos sobre el caballo, y confirmando la presencia de algunos de ellos.
- ¿Se va a trabajar siempre invitando a un país o de manera independiente como la primera feria?
-Estamos manejando las dos posibilidades. Lo que pasa es que es complicado convencerlos para venir primero al Perú y luego a Trujillo. No tenemos la mejor reputación como lectores, o sea como un país que consume libros, y lo segundo es la piratería, eso tiene una incidencia grande.
-¿Se barajan algunos nombres de invitados centrales? Se hablaba de Alfredo Bryce.
-Sí, pero no quisiera adelantártelos porque me parece poco serio si no los tengo confirmados. Bryce siempre va a estar como una de las "chocheras" y escritores favoritos. Ojalá que en su agenda podamos calzar, él sabe que tiene nuestra invitación abierta así que ojalá que nos diga que puede venir.