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Artículo central
El Futuro del sector editorial en América Latina

Por: Richard Uribe y Robert Max Steenkist

A fines del 2007, el Cerlalc y el Convenio Andrés Bello (CAB) unieron esfuerzos para realizar un estudio prospectivo que diera como resultado lineamientos generales para la toma de decisiones públicas y privadas que fortalecieran el sector editorial de América Latina, en el contexto de los nuevos cambios tecnológicos. Todo empezó con la conformación de un Grupo Ancla, con representantes del sector público y del sector privado de siete países: Argentina, Colombia, Chile, México, Panamá, Perú y Venezuela, quienes participaron en el año 2008 en tres reuniones progresivas, llevadas a cabo en tres ciudades diferentes: Bogotá (febrero), São Paulo (agosto) y Santiago de Chile (noviembre).

A continuación se presentan algunos avances del estudio.

La industria editorial en Iberoamérica

  • En América Latina se editaron 99 000 nuevos títulos en 2006 y se importaron libros por valor de 1.050 millones de dólares CIF .
  • En España se editaron 62 820 títulos en el 2005 y se importaron libros por un valor de 249 millones de dólares.
  • Se identificó un crecimiento en la cantidad de editoriales industriales del 32% entre el 2003 y el 2006, con tasas desiguales entre los países, siendo  la inmensa mayoría de ellas pequeñas editoriales.
  • El 74% de las editoriales registró una producción anual menor a 20 títulos y solo un 2% más de cien.
  • Las empresas españolas tienen 162 filiales en el mundo y en 28 países, la inmensa mayoría de ellas en Latinoamérica (132); principalmente en  México (30, 2 más que en el 2004),  Argentina (18), Chile (12) y Colombia (11, una más que en el 2004).
  • En la región, las personas siguen comprando sus libros en las librerías.
  • Las ventas de ejemplares de México presentan un descenso del 1,5% en el 2006 con respecto al 2005. España presenta un descenso del 1% y Colombia un aumento del 2,4% para el 2006. En Brasil se registró el mayor incremento: alrededor de 14%.
  • En el caso de Brasil, se observa que la facturación al mercado local ha aumentado en los últimos años. En Colombia, la evolución ha sido positiva pero es cada vez a tasas menores (2,96% entre el 2005 y el 2006).
  • La tasa de crecimiento de México del último año fue de apenas el 0,77% y la de España es en promedio la más baja de todas.
  • Según los datos reportados por la Unesco, el crecimiento del comercio exterior de bienes y servicios de carácter cultural ha sido superior al de las otras industrias, duplicándose entre los años 1994 y 2002, último periodo consolidado en las estadísticas culturales del mundo. Para el 2006, el valor de las exportaciones de libros a nivel mundial ascendió a 15.401 millones de dólares con un incremento del 5,1 en relación al 2005.
  • España aparece en quinto lugar mundial en exportaciones de libros con el 5,1% de participación. México y Colombia también se encuentran entre los 20 primeros exportadores mundiales. 
  • Las exportaciones totales de libros en Iberoamérica fueron de 1.248 millones de dólares en el 2006; 818,3 millones corresponden a España y Portugal, con una reducción del 8,2% frente a lo registrado en el 2004. Las de América Latina y el Caribe ascendieron a 432,6 millones, con un crecimiento moderado.
  • El empleo generado por el subsector editorial según datos de 2004 en España estuvo cerca de las 32 000 personas, entre trabajadores permanentes y temporales. En Brasil este número es de 18 000 personas (en el año 2004). En México el número total de empleados del sector es de 10 171 y en Colombia de 5562. La cantidad total de empleados aumentó en estos dos países con respecto a años anteriores.

América latina ha mejorado su conectividad a Internet, pero sólo un promedio del 23% de la población tiene acceso a la Red (en contraste con el 62% en España o el 73% en Estados Unidos). Se discutió la oportunidad que ofrecen las nuevas tecnologías, especialmente para los libros de rotación lenta, (long tail) entre otros.

Una tercera parte de estas importaciones son hechas desde España, otro tercio de Estados Unidos y el último es intrarregional.

Nuevas tecnologías en el sector editorial

En las reuniones de Bogotá y São Paulo,seis expertos de Estados Unidos: Christine L. Borgman, William Chesser, Albert Greco, Michael Gorman, Alejandro Piscitelli y Michael Healy, director ejecutivo del Grupo de Estudio de la Industria del Libro (BISG), se unieron al estudio conformando un panel de expertos que tuvo como fin establecer las principales consecuencias que la introducción de nuevas tecnologías han tenido en el sector editorial.

Este panel dejó en evidencia los siguientes lineamientos:

  • El impacto de las nuevas tecnologías no es uniforme en todos los sectores del mundo del libro, es más crítico en algunos contenidos que en otros.
  • La migración hacia formatos digitales dependerá mucho del uso que los lectores estén dando o empiecen a dar a los contenidos.
Los expertos identificaron la tensión que se desarrollará entre los sectores que promueven los nuevos medios, como entes que democratizan el conocimiento, y aquellos que defienden la estructura tradicional de acceso al libro, fundamentada en el derecho de autor y el acceso al contenido a través del pago de regalías o retribuciones al trabajo intelectual.

El futuro del libro

Una vez identificadas las variables que más inciden en el sistema de producción y acceso al libro, se procedió a plantear los estados a los que puede evolucionar el mundo del libro: 

 

1. Estado probable

  • El estado probable de producción del libro y de las prácticas de lectura quedó definido como un punto intermedio entre lo analógico y lo digital.
  • En el escenario probable, el editor produce los libros tanto en formatos novedosos como conservando en gran medida sus métodos tradicionales. El público, por su parte, sigue comprando y leyendo libros impresos y además hace uso de las nuevas tecnologías.

2. Escenario deseable

  • En el escenario deseable la labor del editor se planteó como híbrida, aunque el lector leerá mucho más en formatos digitales.
  • El escenario deseable contempló también la subsistencia de los actores de distribución tradicional como las librerías y las bibliotecas públicas, sin impedir que la entrada de  diferentes actores (sobre todo los relacionados con las nuevas tecnologías) ayude a extender los beneficios de la lectura. La unidad entre los actores del sistema de producción y acceso al libro, así como su capacidad de acoger y hacer uso de las nuevas tecnologías para su beneficio, fueron características que también se incluyeron dentro del futuro deseable.
  • Se observó que la rapidez con la que avanzan las nuevas tecnologías para la información y la comunicación afectará notablemente los modelos de producción, y al tener la posibilidad de acceder a un libro a través de Internet (cuándo no a través de un teléfono celular, una agenda digital o un dispositivo de lectura de libros portátil), el lector romperá con los intermediarios tradicionales, seguramente poniendo en riesgo la sostenibilidad de las librerías, por lo que se hace necesario fortalecerlas.

Marcil D´Amico Pousada, director general de la Livraria Saraiva de Brasil, propuso que al menos tres estrategias deberían ser implementadas para alcanzar este objetivo: a) ofrecer una atención profesionalizada: a través de un personal entrenado constantemente y al que le guste su trabajo, b) mantener un acervo extenso, c) ampliar el catálogo de servicios. Con canales de venta, que incluyen Internet, como en el caso de la principal cadena del Brasil que ya vende el 30% de sus libros por este medio. La última estrategia fue enriquecida por los participantes del evento, quienes aseguraron que, para sobrevivir, las librerías deberán adquirir valores de centros culturales. De esta forma, los Estados apoyarán su sostenibilidad como centros culturales de fomento a la lectura.

Percepciones sobre el mundo del libro y la lectura

El director del Book Industry Study Group de Nueva York, Michael Healy, expuso su percepción del mundo editorial y de la lectura en Estados Unidos, complementando la labor del panel de expertos. En su presentación expuso varias alertas relacionadas con el decrecimiento de los índices de lectura en libros tradicionales en Estados Unidos y las implicaciones sociales y educativas que esto conlleva. Habló de Internet como parte de una evolución en la historia de la tecnología y la distribución del conocimiento, identificando los usos que más implicaciones tienen de la “segunda ola tecnológica”, caracterizada por la reducción de los costos de hardware (y su masificación consecuente), el acceso amplio a banda ancha por parte de una población significativa, el software de bajo costo y la expansión de lenguajes de informática estandarizados (XML, etc.), lo que hará que la edición se centre en el usuario individual, brindando textos de contenidos fragmentados, orientados por los usuarios y la influencia de los sitios de redes sociales de trabajo.

Desde este punto de vista, propone Healy, los puntos clave de la industria editorial han cambiado: se abren nuevas perspectivas para entender temas como la autoridad, la opinión de muchos compradores es ahora más fácil de rastrear (y por lo tanto la “sabiduría de masas” adquiere un valor particular), y el papel de los editores tradicionales se ve en la necesidad de repensarse frente a nuevos actores, por ejemplo frente a las empresas que ofrecen motores de búsqueda. Sin embargo, el impacto más fuerte se sufre en los sectores de la distribución, en especial en el de las librerías físicas o tradicionales. Las nuevas tecnologías han dado lugar a esquemas mucho más eficientes y rentables, debido a que en formatos tecnológicos la concepción misma de libro ha cedido lugar a un nuevo enfoque: el contenido. Esto conlleva a que la venta puede realizarse por fragmentos, con lo cual se cuestiona la unidad como principio regente del concepto “libro”.

Las alertas señaladas por Michael Healy sirvieron para que Kelvin Smith, doctor de Oxford University, expusiera de manera amplia las diferentes medidas que los Estados europeos han diseñado para fortalecer el valor del libro en la sociedad. En los países que estas políticas han tenido resultados notables, el libro es considerado como un producto híbrido: es un artículo de consumo comercial y es un objeto cultural que demanda la responsabilidad del Estado en su supervivencia. En muchos de ellos, por ejemplo, el Estado interviene de manera activa en los mercados, obligando a los responsables de la producción y la distribución a convenir un precio que ha de ser fijado para un país entero.

Expuso también modelos que han empleado los Estados europeos frente al libro. Como primer caso puede citarse a Alemania, en donde el Estado remueve las barreras de intercambio promoviendo ferias para incentivar el intercambio cultural, destinando fondos cada dos años para estimular la traducción de lenguas extranjeras al alemán, etc.; así mismo lanza amplias campañas de lectura. El Estado francés, por su parte, busca proveer de condiciones óptimas al autor; Fortalece la cadena con la política de precio fijo y estimula la producción editorial.  El objetivo es democratizar el acceso al libro.

Escenario 2020

El trabajo se inició con la socialización oficial del escenario apuesta para el 2020, el cual fue presentado por el subdirector de Libro y Desarrollo del Cerlalc, Richard Uribe, y puede ser resumido de la siguiente manera, con los aportes de los participantes.

  • La tasa de potenciales lectores deberá haber aumentado debido al mayor cubrimiento de la escolaridad en la región. Ésta genera una población más educada, ilustrada y productiva.
  • Se deberá haber erradicado tanto el analfabetismo funcional como el informacional.
  • Los gobiernos habrán realizado esfuerzos sustantivos para que su población tenga mayor acceso a la Red, incorporando los avances tecnológicos en menor tiempo y disminuyendo la brecha digital.
  • Tendremos una gran parte del sector editorial incorporado a las nuevas tecnologías.
  • Muchos contenidos serán adaptados a los nuevos soportes y prácticas de lectura.
  • Los modelos de negocio editorial variarán incorporando las nuevas tecnologías a sus procesos, haciéndolos más efectivos y costo-eficientes.
  • Habrá mayor integración entre los actores del sistema de producción y acceso al libro, debido, en parte, a mayores y mejores informaciones estadísticas e indicadores estratégicos, provenientes de cada uno de ellos, incluyendo lectores, usuarios y compradores.
  • Los actores del sistema desarrollarán acciones conjuntas con entidades del gobierno, comunidades de lectores, bibliotecas, entidades de gestión colectiva y nuevos agentes.
  • La demanda de libros latinoamericanos será extendida fuera del continente.
  • La lectura será entendida como fuente de equidad o formación de ciudadanos responsables y críticos.
  • Los profesionales vinculados al sistema tendrán formación y capacitación acordes a las exigencias del año 2020. Serán trabajos bien remunerados, que tendrán evaluación y seguimiento de desempeños constructivos.
  • El sistema de producción y acceso al libro será reconocido como estratégico para el desarrollo económico, cultural y social.

Los participantes se dieron a la tarea de definir los desafíos que el futuro podría plantear a los actores principales del sistema (editores, librerías, lectores, autores, gobiernos) y qué acciones debían estos emprender para alcanzar el escenario deseable. 

Teniendo en cuenta esta visión ideal, pudieron redactarse las primeras líneas de acción. La metodología usada en el ejercicio permitió el espacio suficiente para estudiar a cada integrante de la cadena por separado y definir acciones precisas en cada campo.

Editores

En primer lugar se estableció que la labor de los editores seguirá centrándose, sin importar las nuevas tecnologías que entren al escenario, en la selección de textos, en lograr ser reconocidos como autoridad para brindar contenidos de calidad e interés para los lectores de un entorno determinado dentro de la gran cantidad de material disponible; en invertir y correr el riesgo en la publicación de un libro y publicaciones adecuados a los nuevos soportes y tecnologías; y en la prestación de soluciones integrales de materiales y soportes para la educación.

Los editores pequeños o independientes podrán lograr una mayor viabilidad económica, a través de estrategias que les permitan conocer, medir y establecer una relación más estrecha con los diferentes segmentos del mercado. Por otro lado, todas las editoriales abordarán  la tarea de fortalecer su relación con los autores. Así mismo, se planteó la necesidad de que éstas editoriales adquieran mayor visibilidad, a través de, por ejemplo, catálogos digitalizados. La venta de suscripciones, de textos fragmentados, el alquiler de contenidos puede asumirse como parámetro que determine los nuevos modelos de negocio. Para todo ello, el uso de Internet puede ser un aliado importante. Se necesitan mayores esfuerzos para que los editores vean los formatos electrónicos como una plataforma propicia  para la publicación de ciertos contenidos. Al mismo tiempo, muchos editores podrán encontrar nichos rentables en los nuevos modelos de negocio impulsados por las nuevas tecnologías (impresión digital por demanda, distribución a través de portales virtuales, publicación en dispositivos de lectura digital, etc.).

Librerías

La modernización tecnológica de un gran número de librerías, el rol cultural de la librería en la región y el precio fijo, fueron algunas de las sugerencias que se dieron en la tercera reunión del estudio prospectivo para garantizar la sostenibilidad de las librerías.

Para ello, varias acciones precisas fueron propuestas:

  • Consolidar una base de datos de las publicaciones en español, interconectada con todos los actores del sistema.
  • Popularizar el software RISBN para la administración del número de identificación estándar de los libros ISBN, el cual permite a las agencias ofrecer sus servicios en línea y la introducción de un difusor de libros en venta como el Dilvi en la región (un software que permite pasar del editor al distribuidor y a los libreros, información comercial al día de su producción editorial).
  • Incorporar a la cadena de América Latina el uso de los nuevos identificadores, que permiten hacer seguimiento a los libros a lo largo de todo el proceso (se dio el ejemplo de la etiqueta SGTIN-96) y que operarán con sistemas de radio frecuencia y chips electrónicos impresos.

omo negocios de rentabilidad baja, las librerías requieren cambiar su rol frente a la sociedad. Su gradual conversión de tiendas de libros a centros culturales, que fomenten la lectura, debe ser un objetivo común. Así mismo, los Estados pueden empezar a reconocer el papel fundamental que juegan en la preservación y la difusión de la diversidad del mundo del libro para lo cual la política de precio fijo debería respaldarse como política pública. En este sentido, las librerías podrían empezar a especializarse según tipos de contenidos e integrarse en lugares físicos comunes y podrían recibir subsidios estatales como parte de programas de respaldo a la bibliodiversidad y al fomento de la lectura.

Autores

Cualquier escenario futuro del sistema de producción y acceso al libro debe tener en cuenta la multiplicidad de intereses que se contraponen con la posibilidad de publicar gratuitamente y llegar, de esta forma, a millones de lectores de manera más rápida y directa. Los autores deberán recibir beneficios a cambio del trabajo intelectual y de investigación que realizan. La protección y el sustento del autor son requisitos necesarios para seguir contando con material y productos para los lectores del mundo. 

Muchos autores defienden valores legítimos en modelos de publicación gratuita como en open access y creative commons, y es de su opción ofrecer su creación de esta manera; sin embargo, la protección al autor y al editor debe seguir siendo lo fundamental para contar con material y productos para los editores y, finalmente, para los lectores.

Políticas públicas

Los participantes se inclinan más hacia el modelo seguido por muchos países de Europa continental, donde el libro es considerado como un bien cultural, portador de valores. Por tal motivo, el Estado brinda protección a ciertos sectores del sistema de producción y acceso al libro e interviene activamente en el mercado, apoyando la articulación del sistema, como lo hace, por ejemplo, con la política de precio fijo, apoyos a las traducciones, inversiones en bibliotecas, exenciones tributarias para la producción editorial, medidas arancelarias que benefician la circulación del libro, etc.

América Latina debe avanzar hacia la renovación de las legislaciones actuales. Los sectores públicos también deberán trabajar para que, tanto los integrantes del sistema como la sociedad, adquieran conciencia sobre el impacto de las nuevas tecnologías. La noción de que lo publicado en los libros (e incluso los libros mismos) pertenece a un bien común el cual es sustancial para la generación de una identidad nacional y regional deberá ser impulsada con mayor eficacia por los mismos. 

El estudio prospectivo del sector editorial en América Latina para el año 2020 recomendó desarrollar los siguientes lineamientos de políticas públicas en los estos campos generales:

  • Apoyos a la creación y la sostenibilidad de los editores en su producción tradicional y en la transición de formatos de publicación analógicos a formatos digitales tanto para la edición independiente como corporativa, fortaleciendo al mismo tiempo la actual estructura de distribución.

  • Acciones para preservar y salvar las librerías tradicionales de la extinción, especialmente a través de una implementación de un sistema de precio fijo.
  • Unir esfuerzos con el sector privado para mejorar los índices de lectura, reconociendo la diversidad de situaciones en la región.
  • Emprender la renovación de la legislación frente a los desfases entre los avances tecnológicos y los desarrollos institucionales (la legislación va a la zaga).
  • Enfoques para el diseño de políticas: balance entre responsabilidad estatal y procesos participativos.

Los documentos completos del estudio serán dados a conocer a los gobiernos y empresas que participaron en él, serán socializados en talleres nacionales y publicados en la página web del Cerlalc y en otros medios. Se espera que esto ocurra en transcurso del año 2009.

 



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