La piratería
constituye un atentado contra la diversidad de las culturas.
Esta es la razón que fundamenta el interés
del Centro Regional para el Fomento del Libro en América
Latina y el Caribe
-CERLALC- en desarrollar programas
dirigidos a desestimular esta práctica, que se
ha generalizado en América Latina. Es la misma
razón la que nos lleva a dedicar este número
de la revista Pensar el Libro al tema de la Piratería
en Iberoamérica.
Es de destacar que en
la reciente Declaración de Córdoba de
la VIII Conferencia de Cultura, los Ministros de Cultura
y Responsables de políticas Culturales de los
países de Iberoamérica se comprometen
a realizar todos los esfuerzos necesarios para evitar
actividades ilegales vulneradoras del derecho de autor
y la creación, tales como la piratería
y la reprografía ilegal, y a diseñar y
poner en práctica políticas y estrategias
para luchar contra estos delitos que perjudican seriamente
a nuestros creadores y a nuestras industrias culturales.
La Alianza para la Diversidad
Cultural ha afirmado de manera categórica: el
desmoronamiento de la creatividad y de las industrias
culturales a escala local empobrece, además,
el diálogo cultural internacional, ya que la
voz de las naciones afectadas por la piratería
queda silenciada en los mercados internacionales.
En muchas ciudades de nuestro continente la piratería
forma parte del paisaje cotidiano. El ciudadano del
común no se detiene a pensar lo que hay detrás
de la compra de un ejemplar pirata de un libro, de una
película o de un CD. Para ese ciudadano es desconocido
que la piratería está acabando con las
industrias culturales de su país, es la que perjudica
la inversión extranjera en este rubro, es la
que afecta la generación de empleos estables,
la que no permite al Estado recibir ingresos por impuestos,
que sí recibe de las actividades legales y la
que también atenta contra la identidad cultural
de su país. Esto no es tan claro a primera vista,
más bien el concepto que ha ido ganando terreno
es el de que la piratería facilita el acceso
a los bienes culturales, y antes de condenar
este delito, como cualquier otro, existe cierta condescendencia
con él. A este respecto Martín Moscoso
señala: Social y culturalmente existe una tolerancia
al consumo de piratería, la cual es visible en
familias, centros de trabajo, centros de enseñanza
y en la misma vía pública… y José
Ángel Quintanilla concluye: tal vez la tarea
pendiente más importante es la correspondiente
a la creación de una conciencia pública
que haga entender que la adquisición de productos
de origen ilegal genera más daños que
los aparentes beneficios que supuestamente brinda.
En el imaginario de nuestras
sociedades, el pirata se asocia más a la figura
de un Robin Hood que roba a las ricas corporaciones
para dar a los pobres que requieren educación,
cultura y entretenimiento, pero debemos tener claro
que ...el pirata ni crea ni aporta valor, solo se aprovecha
del esfuerzo ajeno, como un parásito y como tal
debe ser visto, denunciado y condenado, como lo afirma
Marta Malmierca.
Esta publicación
pretende generar reflexión sobre un tema acerca
del cual se ha dicho mucho, se ha escrito mucho, se
ha intentado mucho. Hemos convocado a diversos sectores
para enriquecer la mirada de Iberoamérica sobre
este flagelo de la piratería: desde la Alianza
Global para la Diversidad Cultural de la UNESCO, la
Unión Internacional de Editores UIE, el Grupo
Interamericano de Editores GIE, la Federación
–Internacional de Organizaciones de Derechos Reprográficos
IFRRO, sectores de gobierno, de la industria, de las
sociedades de gestión colectiva, economistas
y abogados expertos en el tema de la propiedad intelectual,
de los diferentes países de la región:
de Venezuela, del Perú, de Chile, de México,
de España, de Colombia, de Uruguay y de la Argentina
Nos ha parecido del mayor
interés mostrar las experiencias en la lucha
contra la piratería que se adelantan en los diferentes
países, que no sólo denuncian la gravedad
del problema, como lo señala Enna Olivar: …la
piratería es el enemigo silencioso de la creatividad
humana… sino que también proponen acciones
concretas: la capacitación a los funcionarios
judiciales, de aduana y de policía, las campañas
de sensibilización a la opinión pública,
las adecuaciones legislativas, como lo prevén
el Convenio Antipiratería para Colombia, el Plan
Antipiratería de España, la Cruzada Antipiratería
del Perú, la Comisión Interinstitucional
de los Derechos de Propiedad Intelectual de México
o el Grupo de Acción Nacional Antipiratería
de Venezuela.
Santiago Schuster nos
cuenta la experiencia con el proyecto de Ley Antipiratería
de Chile; Eduardo de Freitas y Marta Malmierca lo que
está pasando en Internet; Gonzalo Arboleda comparte
su mirada sobre el mercado ilegal del libro en Colombia.
¿Compartiremos
las reflexiones de Stolovich cuándo se pregunta
si la piratería representa una perversión
o un desequilibrio y propone que para resolver mejor
el problema para los intereses de los afectados, exige
acertar más en el diagnóstico, desideologizar
la cuestión, evitar las “demonizaciones”,
y observar más atentamente los condicionamientos
económicos del fenómeno –lo cual
incluso puede conducir a sanas autocríticas de
los propios afectados por la piratería?
Publicamos la Declaración de la Federación
Internacional de Organizaciones de Derechos de Reproducción
–IFRRO- sobre la piratería pues es muy
importante conocer cuál debe ser el papel de
las sociedades de gestión colectiva de derechos
de autor en la lucha contra la piratería, como
quiera que a ellas corresponde colaborar y acompañar
a los titulares de derechos: autores, editores, productores,
artistas en este propósito.
Finalmente, lo que a
todos interesaría saber es cómo aproximarnos
a una solución del problema, cómo lograr
reducir las cada vez mayores cifras de piratería
que señalan en los diferentes informes, cómo
lograr la aplicabilidad de las normas. Todas estas respuestas
no las conocemos, pero sí podemos aprender de
las diversas alternativas y de los diversos puntos de
vista que nos presentan nuestros articulistas. Algo
si nos queda claro y es que la piratería es un
asunto de todos. |